“Cerrando el círculo” – Fundación PwC

“Cerrando el círculo” – Fundación PwC

Con gran alegría, os contamos que hemos resultado ganadores del Premio Fundación PwC “Apadrina” con nuestro proyecto “Cerrando el círculo – Escuela Secundaria Técnica “San José” de Ndava”. La entrega del premio tuvo lugar el pasado 20 de octubre en la sede de PwC en Madrid, y el galardón fue recogido en representación de ASU por Carlos Bobillo y Gaspar González-Palenzuela, así como por nuestros padrinos dentro de PwC, Juan Miguel del Moral y Mercedes Camino. ¡Muchas gracias por vuestra ayuda!

 


Gaspar González-Palenzuela y Carlos Bobillo de ASU, junto con Juan Miguel del Moral y Mercedes Camino de PwC

Este proyecto busca “cerrar el círculo” de la educación en Ndava, Burundi, facilitando a los niños un ciclo educativo completo (incluyendo todos los cursos académicos de la educación secundaria) y dotándoles de capacidades y herramientas para su formación profesional y acceso a educación superior. De esta forma, nuestra Escuela Secundaria Técnica «San José» de Ndava servirá como ampliación de nuestra Escuela Primaria «San Josemaría» de Ndava, dándole continuidad para todos aquellos niños que muestren interés y capacidades para ello. El objetivo es garantizar un ciclo educativo completo, gratuito y sostenible en el tiempo a los casi mil niños de nuestra escuela primaria que al acabar su educación elemental se ve obligados a abandonar su educación, convirtiéndose así en la generación que cambie el futuro del país más pobre del mundo.

El proyecto busca así garantizar que los alumnos de nuestra escuela primaria puedan continuar sus estudios, evitando el alto porcentaje de abandono escolar que se produce en el cambio de etapa educativa (76% en el inicio de la secundaria, 88% antes de acabarla) y facilitando una educación de calidad a lo largo de todo el proceso educativo. Este modelo educativo servirá como referencia en todo el país, rompiéndose de esta forma las barreras financieras que impiden a los niños de medios rurales el acceso a una educación secundaria, facilitándoles mayores oportunidades profesionales en el futuro y por tanto a mejores condiciones de vida. En este sentido, nuestros acuerdos de colaboración con la Universidad de Ngozi, para los alumnos que cuenten con capacidades y motivación para seguir sus estudios en la universidad, y con el Ministerio de Educación de Burundi, que apoya nuestras escuelas gracias a nuestro modelo de cofinanciación público-privada, se revelan fundamentales para el éxito y la sostenibilidad del proyecto.

 


Cumpliendo sueños en Ndava 🙂

Este premio de la Fundación PwC nos va a permitir cumplir este sueño, por lo que no podemos estar más felices y agradecidos porque el proyecto finalmente se vaya a hacer realidad, con todo lo que supone para Ndava. ¡Muchas gracias a la Fundación PwC por creer en nosotros y apostar por nuestro proyecto!

 

Sueños cumplidos en Ndava – LaLiga

Sueños cumplidos en Ndava – LaLiga

Este año ha sido muy especial en Burundi, y es que siempre nos hace especial ilusión volver a casa.

También nos hace especial ilusión contaros que este año hemos cumplido un sueño, para nosotros y para los beneficiarios de nuestros proyectos en Burundi. Un sueño que se cuenta muy rápido pero que se ha fraguado a fuego lento. Ahí va: después de meses de diversas reuniones, nos hemos aliado con LaLiga para el desarrollo de proyectos conjuntos en Burundi. El objetivo es sencillo: mejorar la vida de los burundeses a través del fútbol y sus valores.

Dentro de este acuerdo se enmarca nuestra primera acción conjunta: el proyecto “One Goal One Dream”, que se desarrolló este verano en Ndava con el objetivo de promover la igualdad de oportunidades a través de la organización de un torneo de fútbol femenino infantil, y que fue el proyecto escogido por LaLiga como acción para el final de la temporada en España.

Con este proyecto con LaLiga buscamos, además de cubrir las necesidades básicas de los burundeses, ir un paso más allá para lograr el desarrollo integral de la persona, potenciando los deportes y el ocio en Burundi como instrumentos de integración social y desarrollo personal a través de los valores que promueven.

Equipos finalistas del torneo “One Goal One Dream” posando antes las cámaras

El torneo “One Goal One Dream” reunió a 50 niñas de entre 12 y 16 años de la colina rural de Ndava, donde concentramos la mayoría de nuestros proyectos en Burundi desde nuestros inicios. El objetivo: promover la igualdad de oportunidades a través del fútbol y sus valores -compañerismo, respeto, solidaridad, superación- como inspiración para los niños para alcanzar sus metas y sueños. Para ello, todos los partidos organizados durante el torneo se acompañaron con charlas educativas sobre los valores del deporte y de LaLiga. Además, los cuatro equipos participantes reunieron a niñas de diferentes edades, etnias y grupos sociales con el objetivo de promover la cohesión social y la solidaridad, y de luchar contra la discriminación.

Lance del juego la final del torneo “One Goal One Dream” que enfrentó al equipo de la Fundación Real Madrid con la Fundación Atlético de Madrid

Es importante señalar que el fútbol femenino aún está dando sus primeros pasos en Burundi, por lo que este torneo llega en el momento perfecto, al coincidir además con la reciente clasificación de la selección nacional femenina para la Copa Africana de Naciones por primera vez en su historia. El torneo “One Goal One Dream” es un paso importante en esta dirección, ya que anima a las niñas a aumentar la confianza en sí mismas, a participar activamente en la sociedad y a adquirir una mayor independencia.

“Lo importante es participar y disfrutar haciéndolo”

El torneo se celebró con gran expectación, en un ambiente festivo y con cientos de personas presentes como espectadores. En el partido final, el equipo de la Fundación Real Madrid se impuso al equipo patrocinado de la Fundación Atlético de Madrid por un ajustado marcador de 2-1. Independientemente del resultado, lo más llamativo fue sin duda la cara de felicidad de todas los participantes, que nos recuerda la esencia de los valores del deporte: lo importante es participar y disfrutar haciéndolo.

El resultado del torneo no pudo ser más positivo. Amidou Nshimirimana, director de proyectos de nuestra contraparte local en Burundi, ASEDR, nos lo contaba así: “el fútbol es un lenguaje global que no entiende de etnias ni de géneros, y precisamente por eso es la mejor herramienta de la que disponemos para eliminar todas esas fronteras que no deberían existir”.

Amidou Nshimirimana, director de proyectos de ASEDR, en una de sus charlas fomentando los valores del fútbol

El torneo contó con la presencia de Carlos Bobillo, de ASU, y también con un invitado muy especial que causó sensación entre los asistentes: Raoul Byamungu, buen amigo de ASU ONG y delantero de la selección nacional de Burundi y del Messager FC Ngozi. Tras participar en algunos de los partidos y entregar los distintos trofeos en medio de una gran emoción, nos contaba que: ” no hace mucho tiempo, yo también era un niño que soñaba con algo que parecía imposible, pero días como hoy nos recuerdan que lo único imposible es lo que no intentamos, y que con trabajo y esfuerzo los sueños se hacen realidad si realmente crees en ellos”.

Raoul Byamungu, delantero de la selección de Burundi, y Carlos Bobillo, de ASU, entregando el premio a los ganadores

Walt Disney decía que “nuestros sueños pueden convertirse en realidad si tenemos el valor de perseguirlos”. Sin duda, el proyecto “One Goal One Dream” supone un gran primer paso para que los niños de Ndava se lancen a conquistar sus sueños y cambien su futuro.

Volver a casa

Volver a casa

Este verano hemos tenido la suerte de volver a casa.

Y lo valoramos más que nunca, sobre todo después de estos dos años sin haber podido pisar Burundi a raíz del COVID. Y también, porque este verano era sin duda especial al cumplirse 15 años de nuestro primer viaje al corazón de África.

La verdad es que Burundi nos ha sorprendido como siempre. Natural, salvaje, sin reglas, caótico, desaliñado, puro, inocente, transparente, alegre, vasto, equilibrado, esencial, trascendental, humano. Burundi es belleza. Belleza en estado puro.

En total, hemos sido 56 los españoles que hemos tenido la inmensa suerte de contemplar esa belleza este verano, en tres viajes distintos.

El primero de los viajes juntó a 20 estudiantes de la Universidad Villanueva, que fueron acompañados por Don Miguel Antonio, sacerdote que ya ha estado con nosotros otros años en Burundi y Nicaragua, por Manolo Nevado, médico que aprovechó su estancia para echar una mano en nuestro centro materno-infantil, y por su mujer Mariana Álvarez, artista que ha colaborado con nosotros en el pasado y que también aprovechó su estancia para llenar de color medio Burundi y para inspirarse para sus futuras obras. Este grupo organizó un campamento de verano para 150 niños en nuestra escuela primaria de Ndava y después se trasladó a la casa de las Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa en Kirundo, con quienes colaboramos desde nuestros inicios.

Grupo de la Universidad Villanueva con las Misioneras de la Caridad de Madre Teresa en Kirundo

La segunda de las expediciones llevó a 15 universitarios a Ngozi, donde organizaron un campamento de verano para 140 niños, y a Kirundo, donde también colaboraron con las Misioneras de la Caridad. Ambos grupos estuvieron acompañados todo el verano por un grupo de estudiantes de la Universidad de Ngozi, con la idea de aprovechar el viaje para realizar un encuentro entre universitarios españoles y burundeses y acercar estas dos realidades tan distintas. Los dos grupos se juntaron en Ngozi para unir fuerzas de cara a nuestro tradicional partido de fútbol contra la Universidad de Ngozi, que llevamos celebrando desde el primer año y que este año se saldó con victoria para los abazungus españoles por 3-2.

Grupo de universitarios cantando nuestro famoso “Imigambi” con el que empezamos y terminamos todos los días el campamento

Por último, el tercer viaje reunió a 16 jóvenes profesionales, que se trasladaron a la Universidad de Ngozi para llevar a cabo un curso de desarrollo e integración profesional (“Self development course“) con 150 universitarios. Aprovechando los conocimientos y perfiles de nuestros voluntarios, entre los cuales había consultores, médicos, militares, economistas e ingenieros, se impartieron clases en inglés de diversas temáticas como liderazgo, habilidades profesionales, pitch personal, emprendimiento, etc. Además, este grupo también se trasladó los últimos días a Kirundo con las Misioneras de la Caridad.

Grupo de jóvenes profesionales en la Universidad de Ngozi, donde llevamos a cabo nuestro “Self development course”

Son tantas las vivencias que nos ha regalado Burundi este verano que es imposible resumirlas en unas pocas líneas. Y es que Burundi es una realidad tan real e increíble a la vez. Burundi es vivir hoy, confiando en el mañana sin adelantarlo. Burundi es ponerse en manos de Dios. Burundi es dejarse sorprender. Es querer ser mejor. Burundi es el de enfrente. Salir de uno mismo, negarse. Es equilibrio entre dar y recibir, es dinámica de amor. Burundi es sonreír, mirar, afirmar. Burundi es abrir las puertas del corazón, de par en par, sin miedo y confiando. Burundi es perseverancia, iniciativa y pasión. Es sed, es amor, es entrega: ndanyotewe… Burundi es esencia de vida, es prioridad, es lo imprescindible en medio de realidades tan prescindibles. Es pobreza; y riqueza. De espíritu; de materia. Es renuncia y necesidad. Burundi es soñar, abrir nuevos caminos, horizontes. Es vivir, son pies descalzos. Es superación y grandeza. Es tocar el cielo en la tierra. Es fatiga, bendita fatiga que impulsa a más. Es todo o nada. Felicidad, plenitud… darlo todo sin tener nada. Es poner corazón, ¡que todo sea verdad!

Gracias Burundi por este verano. Gracias por dejarnos volver a casa.

I Maratón Burundi

I Maratón Burundi

Se viene bombazo: organizamos la I Maratón de Burundi, con el apoyo de Deloitte Legal.

El 7/12/2022 haremos historia en Burundi, uniendo los 42 kilómetros que separan Ngozi de nuestra querida Ndava.

Y todo ello con una única meta: recaudar fondos para construir nuestra escuela secundaria de Ndava. Porque corriendo, también se puede cambiar el mundo. Sobre todo, cuando corres por una causa y cada kilómetro te acerca a la meta por partida doble.

Durante una semana, nos desplazaremos varios corredores desde España y se nos unirán algunos de nuestros amigos burundeses. ¿El plan? Muy sencillo: correr, ayudar, conocer nuestros proyectos y recorrer el país más increíble del mundo

Muchos son los llamados pero pocos los elegidos. ¿Eres de los valientes?

Últimos días para cerrar inscripciones.

¡Seamos luz!

¡Seamos luz!

Este verano se ha cumplido un año desde la inauguración de nuestro querido Centro materno-infantil de Ndava. Este primer año, sin duda ha estado lleno de gracias, de muchos éxitos y muchos milagros para poder salvar la vida a quienes dan vida.

Sin embargo, teníamos una “pequeña” preocupación en mente que no nos dejaba dormir bien del todo. Debido a la localización del centro en Burundi, en un entorno rural totalmente remoto y sin acceso a suministros, no teníamos acceso a electricidad. La solución de urgencia fue instalar una pequeña placa para funcionar durante el día y un generador para poder recibir y atender pacientes también por la noche. ¡Nunca se sabe cuando puede venir un parto o un enfermo!

Pero necesitábamos una solución duradera y sostenible que no nos hiciese depender de los vaivenes del combustible en Burundi, que no son pocos. Y nos dijimos: ¡seamos luz!

Para ello, removimos cielo y tierra hasta dar con la solución. Después de mucho esfuerzo y mucha suerte, conseguimos hacernos con un premio de la Fundación Anesvad, por importe de 30.000€, para llevar a cabo el proyecto de la mano de la Fundación EKI.

El proyecto ha sido sin duda ambicioso: durante casi un año, y gracias a la inestimable colaboración de la Fundación EKI, hemos trabajado intensamente en el dimensionamiento del proyecto en terreno, en la compra y preparación de los materiales, en el envío de todo el material en contenedor desde España, en el traslado de los técnicos desplazados desde España hasta Burundi y por supuesto en el propio montaje y puesta a punto de la instalación en Ndava. Una de las claves de este proyecto es que, gracias a un router y a una antena que hemos desplegado en nuestro centro, la instalación está controlada remotamente por la Fundación EKI desde Bilbao, de tal forma que sus técnicos pueden monitorizar en tiempo real la actividad de la instalación y reportar cualquier incidencia a los técnicos locales que ellos mismos formaron en Burundi. ¡Toda una revolución tecnológica en Ndava!

Finalmente, el pasado mes de mayo pudimos trasladarnos a Burundi con los técnicos de la Fundación EKI para realizar la instalación de las 36 placas fotovoltaicas, baterías y equipos, logrando poner en marcha la instalación, con la que hemos cumplido nuestro sueño de llevar luz a Ndava.

Además del grandísimo impacto que está teniendo la instalación en Ndava todos los días, una de las lecciones más valiosas que nos ha dejado este proyecto es aprender a valorar todas las cosas que damos por hecho en España pero que a este otro lado del mundo son un privilegio. ¿Te imaginas cómo sería tu vida sin electricidad? ¿Y especialmente en un país como Burundi donde el sol se pone todos los días del año a las 6 de la tarde? Es duro pensar que esa es la realidad a la que se enfrentan el 96.5% de los burundeses de zonas rurales, con las consecuencias que ello supone a nivel económico (se estima que el 25% de la renta anual de los burundeses se destina a queroseno, pilas y velas), académico (abandono escolar al no poder estudiar los niños en su casa), salud (enfermedades respiratorias e incendios derivados del uso del queroseno), medioambiental (tala de árboles para lumbre), seguridad, comunicación, vida social…

Por eso, es especialmente emocionante ver con nuestros propios ojos como un proyecto aparentemente tan sencillo genera un impacto tan radicalmente significativo en la comunidad. No sabríamos cómo transmitiros con palabras el orgullo y la ilusión que hemos podido ver en los ojos de las madres y niños de Ndava cada vez que acuden a nuestro centro para curarse…

Y por eso, queríamos dar gracias. Gracias por ser unos privilegiados. Y gracias a la Fundación Anesvad, a la Fundación EKI, a sus técnicos y a los técnicos locales en Ndava, al equipo de la EITB que se desplazó para documentar el proyecto y a todas las personas que apoyan la labor que llevamos a cabo todos los días en Burundi, pues todos juntos y trabajando en equipo hemos logrado que tener electricidad deje de ser un privilegio también en el otro lado del planeta, y que el Centro materno infantil de Ndava sea el mejor sitio del mundo para dar a luz… cuando no hay luz.

Que nunca se nos olvide… ¡seamos luz!