por KOMERA | May 12, 2023 | Cooperación al desarrollo, Marta
Poco para nosotros es mucho para Burundi y poco para Burundi es mucho para nosotros.
Este pasado mes de abril hemos conseguido hacer realidad un proyecto que hasta hace bien poco habría resultado impensable. Y es que, después de casi un año de mucho trabajo, finalmente hemos podido llevar a cabo nuestra primera campaña quirúrgica en Burundi.
Cuando nos planteamos el proyecto, sabíamos que iba a ser complejo, muy complejo. Y por eso decidimos ir con pies de plomo y empezar con un proyecto piloto que no se nos fuera de las manos. Para ello, el primer paso fue inventariar y recopilar todas las medicinas y el material quirúrgico necesarios para llevar el proyecto a cabo: una pequeña parte la compramos en Ngozi, otra en Bujumbura y una gran parte la conseguimos en España. En paralelo, lanzamos una recaudación de fondos que fue todo un éxito para poder afrontar todos los gastos del proyecto: desplazamientos de los pacientes, estancia en el hospital, compra del material médico y medicinas, etc. Y, por último, empezamos a trabajar con el Hospital de Ngozi, donde se desarrollaría la campaña quirúrgica, para organizar conjuntamente el proyecto de forma que todo quedara bien atado.
Pero al llegar a Burundi, como siempre pasa, todo cambió rápidamente. Tuvimos que olvidarnos un poco de nuestra nuestra planificación previa, nuestros tiempos… y sumergirnos en la realidad corazón de África. El resumen: nuestro pequeño proyecto piloto rápidamente se convirtió en una lista de 280 personas llamando a nuestra puerta para que pudiéramos operarles. La mayoría, casos muy complicados venidos de todo Burundi: tumores, úlceras, quemaduras, secuelas de accidentes graves…
Pero si algo nos gusta en ASU son los retos, así que nos pusimos manos a la obra. Para ello, lo primero que hicimos fue llevar a cabo un importante cribado para seleccionar los casos en los que más podíamos ayudar, y una vez lo terminamos, nos lanzamos a la aventura sin perder ni un minuto. Han sido muchas operaciones, muchos días de quirófano de sol a sol, con muchísimas dificultades: diferencias de idioma y cultura, falta de equipamiento, el reto de trabajar en equipo y formar al personal local del hospital para que puedan seguir operando el resto del año… En resumen, días increíbles con muchas emociones: alegría y cansancio, felicidad y consuelo, sonrisas y lágrimas, discusiones y abrazos…

Sin duda, todo el esfuerzo ha merecido la pena. Además de toda la formación y el conocimiento médico que se queda en Burundi y que permitirá mejorar mucho las cosas de ahora en adelante, pudimos llevar a cabo 65 intervenciones. Son 65 personas, 65 historias, 65 vidas cambiadas… Pero en el fondo, los números dan igual. Y es que por cada una de esas vidas habría merecido la pena el proyecto.
Nada de esto habría sido posible sin el empeño y la valentía de nuestro equipo médico. Hacer una campaña quirúrgica de este tipo en un país como Burundi es difícil de por sí, pero ser los primeros requiere además de muchas más ganas, trabajo, ilusión y empeñarse en darlo todo por ayudar a los demás pese a todas las dificultades. Por eso queremos agradecerles cada momento. Gracias al Dr. César Casado, el capitán del barco, cirujano incansable de sol a sol, y que necesitó una sola cirugía para dejar a todos los burundeses con la boca abierta, aunque todavía tenga que mejorar su gusto a la hora de elegir pizzas. Al Dr. Luis Díaz, increíble cirujano plástico y persona, capaz de repartir paz a todo el equipo incluso en los momentos más complicados. A la Dra. Estefanía Fernández, azote de los policías de aduanas y cirujanos burundeses a la vez que repartidora oficial de Chupa Chups / flautista de Hamelín de Ngozi. A Noelia Arenas, líder en la organización del quirófano para poner a todos firmes, pero también líder en la cerveza nocturna de rigor para reponer fuerzas y afrontar un nuevo día en el frente. A Gloria Thous, compradora número 1 de sambosas y trabajadora incansable que resistió y venció a cada microbio de Burundi.

Además, todo esto ha sido posible gracias a nuestra contraparte local en terreno ASEDR, a la inestimable colaboración de todo el personal médico del Hospital de Ngozi, a todos los pacientes que pusieron sus vidas en nuestras manos, y a Inma Gómez, Patri Sendagorta, Manolo Conde, Cris Antolín, Juan Prado, Amidou Nshimirimana & Carlos Bobillo “Bobi”, que nos acompañaron y apoyaron durante esta gran aventura en Burundi. Sin cada uno de ellos este proyecto no habría sido el mismo y por eso solo podemos deciros gracias de corazón.
Y por último pero no por ello menos importante, no podemos dejar de agradecer también a todos los socios, amigos y familia de ASU y del equipo sanitario, por su apoyo y por confiar en nosotros para ayudar a personas desconocidas en un lugar desconocido. Porque poco para nosotros es mucho para Burundi y poco para Burundi es mucho para nosotros.
por KOMERA | Mar 15, 2023 | Carlos B, Cooperación al desarrollo, Eventos
Después de correr la I Maratón de Burundi, hemos terminado de perder la cabeza. Porque 111km no son tantos y porque estamos locos por cambiar el mundo 🙂
Hemos pensado que la Ruta Teresiana de 111 kilómetros, que normalmente se hace en 4 etapas, nos sabe a poco y la vamos a intentar recorrer en una sola. Suena a locura, y efectivamente lo es. La idea es caminar durante 24 horas (o menos), sin dormir, sin echarse la siesta, básicamente sin parar. Saldremos desde Alba de Tormes el sábado 25 de marzo por la mañana, y llegaremos a Ávila el domingo 26 al mediodía. Durante el camino: risas, lloros… ¡incluso delirios! Pero, sobre todo, lo que no faltará en ningún momento es ilusión y esperanza.
El objetivo del reto: recaudar fondos para la construcción de nuestra escuela secundaria técnica en Ndava, Burundi. Porque andando también podemos cambiar el mundo, y porque «cada paso cuenta». Y es que en cada paso que demos, nos acordaremos al mismo tiempo de todos los que nos apoyáis en esta locura y que con vuestro esfuerzo nos empujáis hacia la meta, y por supuesto tendremos muy presentes también a todos esos niños, de Burundi y de cualquier parte del mundo, que cada día se ven obligados a caminar durante innumerables horas simplemente para poder estudiar y tener un futuro. Por eso, daremos siempre «un paso más por los que no pueden rendirse».
Para conocer toda la info sobre este reto entra aquí.
por KOMERA | Mar 2, 2023 | Carlos B, Cooperación al desarrollo
Hace un año, por estas fechas, Jaime Bobillo de LEGO y Carlos Bobillo de ASU se subían en un avión rumbo a Burundi con una misión “secreta”. Entre otras muchas cosas, uno de los objetivos de ese viaje era lanzar un proyecto piloto en nuestra querida Ndava, un proyecto totalmente innovador del que no hemos querido contar nada hasta comprobar que tenía sentido y que realmente podía mejorar la vida de las personas con las que trabajamos día a día en Burundi.
Hoy, un año después de su lanzamiento, y tras comprobar el gran impacto que está teniendo el proyecto en Burundi, nos hace mucha ilusión contaros que nos hemos aliado con LEGO para desarrollar proyectos tanto en Burundi como en España, convirtiéndonos en unos de sus 3 partners en nuestro país.
El primer proyecto que hemos desarrollado conjuntamente en Burundi, “Build Your Tomorrow”, es un programa para el fomento de la creatividad y el desarrollo personal a través de LEGO para los niños de nuestra escuela primaria San Josemaría de Ndava, con el objetivo de potenciar su integración a todos los niveles.
Asimismo, en España ya llevamos varios meses colaborando también con LEGO, habiendo desarrollado conjuntamente distintos proyectos con niños en riesgo de exclusión (de la mano de la Fundación Hakuna) y con síndrome de Down (en colaboración con Down Madrid).
La idea con estos proyectos es muy sencilla: buscamos explorar el lado más creativo de los niños, dando rienda suelta a su imaginación y a sus sueños para que comiencen a construir su futuro lo antes posible. Porque creemos que jugar es algo que deben hacer todos los niños del mundo. Y no solo porque los niños tienen que pasárselo bien, que por supuesto, sino porque jugar estimula su curiosidad, despierta su creatividad, les ayuda a expresar sus ideas e inspira el amor por el aprendizaje para toda su vida. Y es que está demostrado que los niños que juegan y aprenden haciéndolo, adquieren todo tipo de habilidades para afrontar los retos de su vida futura.

Escuela primaria San Josemaría donde llevamos a cabo el proyecto “Build Your Tomorrow”
Con nuestro proyecto “Build Your Tomorrow” buscamos que los casi 1.000 niños de nuestra escuela primaria de Ndava, que pronto serán 1.500 con la secundaria que estamos construyendo, jueguen aprendiendo y aprendan jugando. En concreto, el proyecto consiste en la organización de talleres semanales de LEGO con una duración de 2 horas. Estos talleres son impartidos por un profesor con formación previa en LEGO y se llevan a cabo con materiales donados por la Fundación LEGO que hemos trasladado específicamente a Burundi para este proyecto.

Trabajando en equipo para lograr mejores resultados
Además de todo lo anterior, creemos que el proyecto “Build Your Tomorrow” refuerza de forma inmejorable el método de aprendizaje a través de valores y virtudes que desarrollamos en nuestra escuela de Ndava, pues fomenta valores universales como el respeto, la confianza, la creatividad, la generosidad, la paciencia, la voluntad, la tolerancia, la reflexión colectiva, la colaboración, la superación, etc. Y además, favorece la integración de los niños, pues al comunicar sus pensamientos, al comprender a los demás a través de la interacción y al compartir ideas, los alumnos no solo son capaces de disfrutar con los demás, sino que también pueden construir relaciones más fuertes entre ellos.
Y es que, en este proyecto, los niños son los verdaderos protagonistas. Son ellos los que eligen, prueban diferentes métodos y dirigen sus propios experimentos, y esto es lo que vemos que marca la diferencia a la hora de aprender. Eso no significa que el profesor no participe. Pero sí lo hace de forma distinta, dejando que sean los niños quienes tomen sus propias decisiones para acelerar su aprendizaje. Pudimos ver un ejemplo muy claro durante nuestro viaje a Burundi, cuando el profesor retó a los niños a construir la torre más alta posible sin que esta se cayese, guiándoles en la existencia de un problema y en el desafío que suponía, pero sin revelarles la solución de ensanchar la base.

“Lo importante es jugar aprendiendo y aprender jugando”
Un año después de su lanzamiento, empezamos a ver poco a poco los resultados del proyecto “Build Your Tomorrow” en los niños, así como la buenísima acogida que está teniendo en la escuela tanto por parte de los alumnos como de los profesores. Y por eso, hoy nos hace especial ilusión contaros nuestra alianza con LEGO para comenzar a construir el futuro de los niños de nuestra escuela de Ndava. Porque los niños son niños, nazcan donde nazcan, y dejarían de serlo si nos olvidamos de su futuro. ¿Te animas a construirlo juntos?
por KOMERA | Ene 27, 2023 | Carlos B, Testimonios
Por fin, después de muchos meses de trabajo, ha llegado el día. Por fin podemos compartir con vosotros este regalo que hemos estado tanto tiempo preparando con tanto cuidado y que estábamos deseando lanzar al mundo.
Si hay algo que tenemos claro después de estos 15 años en Burundi, es que nadie que pisa el corazón de África vuelve siendo la misma persona. Cada uno con sus impresiones, con sus experiencias, con sus vivencias… Cada uno con sus historias. Cada uno con un corazón distinto. Por eso nace Umutima -corazón en kirundi-, para compartir todas esas historias, historias que nacen en el corazón de África, historias que cambian nuestro corazón para siempre.
¿Por qué contar estas historias? Sin duda, 15 años de historias dan para mucho. Decía Cicerón que “el testimonio de mi conciencia es para mí de mayor precio que todos los discursos de los hombres”. Y es que los mejores testimonios son siempre el resultado de esas grandes pruebas a las que nos somete la vida. Porque un testimonio contado desde el corazón no es solo una historia, sino que es ese lugar donde dejamos lo que somos para acercarnos a nuestra verdad más profunda. Porque testimonio viene de otra palabra, “testigo”, y cuando uno ha sido testigo de algo tan pequeño y tan grande al mismo tiempo, como el propio Burundi, no puede guardárselo para sí mismo. Porque las historias de nuestro paso por Burundi, nos muestran nuestro verdadero yo, y también cómo hemos cambiado y cómo ha cambiado nuestro corazón. Porque todas esas historias nos permiten volver a nuestro origen, a Burundi, y evitan que partamos sin entenderlo y sin en el fondo entendernos a nosotros mismos.
También porque las tradiciones son importantes. Y es que en el Burundi tradicional, por la noche, junto a la lumbre, las familias se reunían para discutir libremente. Todos tenían derecho a compartir sus vivencias y todos dejaban hablar a sus corazones. Era el momento de las grandes y pequeñas historias. De las verdades inventadas y de las verdades de las de verdad. Era la oportunidad para que los ancianos enseñaran la sabiduría ancestral. Y al escucharles, mirando al fuego, los jóvenes se empezaban a cuestionar sus vidas, comenzaban a pensar en el futuro y a escuchar a su corazón. En ASU hemos querido recuperar esta tradición y, cada dos viernes compartiremos, sin filtro alguno, una historia del corazón contada junto al fuego.

Por fin ha llegado el día. Por fin, salen a la luz 15 años de historias contadas junto a la lumbre. Por fin, todos podremos volver al corazón de África. Y a nuestros propios corazones. ¿Te lo vas a perder?
por KOMERA | Dic 30, 2022 | Carlos B, Cooperación al desarrollo, Voluntariado
Otro año más llega el 31 de diciembre y, una vez más, hacemos balance de lo que han sido estos últimos doces meses.
Este año el balance es sencillo: el 2022 ha sido sin duda alguna el mejor año de la historia de ASU. El año en que despegamos, en sentido literal y figurado.
Aunque no nos haya tocado el gordo (y eso que este año estábamos convencidos de que sí lo haría), estamos felices porque en todo lo demás hemos tenido suerte; mucha suerte. Y como la felicidad se contagia, no queríamos dejar de compartir con vosotros todos estos buenos momentos. Preparaos: despegamos.
Lo mejor de este año 2022 ha sido sin duda poder volver a casa. En total, han sido 6 viajes a Burundi, en los que han participado más de 60 voluntarios -récord histórico- y en los que hemos podido retomar nuestros campamentos de verano, nuestros cursos en la Universidad de Ngozi, nuestras estancias con las Misioneras de la Caridad de Madre Teresa de Calcuta… Burundi nos ha sorprendido como lo hace siempre, y es que el corazón de África es sin duda un lugar mágico y único donde cada año es posible tocar el cielo en la tierra.
Además del voluntariado, 2022 ha sido también un año récord para nuestra pata de cooperación al desarrollo en Burundi, en la que actualmente llevamos a cabo un total de 15 proyectos en las distintas áreas en las que trabajamos.
En educación, ya estamos trabajando en la ampliación a secundaria de nuestra escuela de Ndava, y pronto os contaremos novedades de nuestro nuevo proyecto de microcréditos en colaboración con nuestra querida Universidad de Ngozi.
En sanidad, seguimos emocionados de que en nuestro Centro materno infantil de Ndava siga salvando la vida a quienes dan vida, siga dando respuesta a las necesidades médicas más elementales de miles de personas y siga produciendo milagros cada día. Además, este año ha sido muy especial por haber podido cambiar la vida de Gilby, del que pronto os contaremos novedades.
En infraestructuras, no podemos estar más felices de ser luz para Ndava con nuestra instalación solar fotovoltaica para que nuestro Centro materno infantil de Ndava sea el mejor sitio del mundo para dar a luz… cuando no hay luz. Además, estamos en proceso de construcción de una iglesia en Ndava, proyecto que compartiremos con vosotros pronto.
En deporte, os contamos también muy ilusionados que seguimos con nuestro proyecto de rugby con valores, que hemos hecho una alianza con LaLiga para que se cumplan muchos sueños en Burundi, y que hemos organizado la primera maratón de Burundi uniendo nuestras queridas Ngozi y Ndava para demostrar que corriendo también se puede cambiar el mundo.
Por último, en lo que se refiere a nuestra área de emprendimiento social, el 2023 viene cargado de importantes novedades y desafíos que enseguida podremos gritar al mundo. Solo os damos tres pistas: café, restauración y textil. ¡Va a ser muy emocionante! 🙂
Este año ha sido especial porque hemos podido retomar nuestros programas de voluntariado también aquí en Madrid, llevando a cabo distintos proyectos con Hakuna, con la Fundación Down Madrid y con nuestras queridas Misioneras de la Caridad. Después del parón por el COVID este ha sido sin duda uno de los mejores regalos que nos ha podido hacer el 2022.
Y hablando de regalos, este año tenemos que estarle muy agradecidos a los Reyes también porque no podemos olvidarnos de la gran cantidad de premios y concursos que hemos ganado y que han hecho que haya sido posible sacar adelante todos los proyectos que os contábamos anteriormente. Una vez más, solo podemos decir gracias.
Por último, el 2022 también ha sido el año de despegue para nuestra comunicación, como veréis muy próximamente, para nuestros eventos, en los cuales hemos podido celebrar nuestro XV aniversario y muchas otros buenos momentos, y para nuestro equipo, que cada año sigue creciendo.
¿Y qué nos dejamos para el 2023? Como os hemos contado, este nuevo año viene fuerte y cargado de nuevos proyectos, pero nosotros solo le pedimos una cosa: poder seguir ayudando a quienes más lo necesiten tanto en España como en Burundi. Porque aunque todos estos proyectos, números y récords son sin duda grandes noticias, no podemos olvidarnos de que ASU siempre ha sido una ONG de personas y no de cifras. Por eso queríamos pararnos un momento para reflexionar y para no olvidarnos de lo importante; de que estamos aquí para servir. De que si cambiamos nuestra mirada no hay nada imposible, de que somos unos afortunados por poder continuar este sueño que ya cumple 15 años, y de que tenemos que dar las gracias, infinitas gracias.
Por eso nos acordamos estos días especialmente de todas las personas que formáis parte de esta pequeña familia que es ASU: beneficiarios, voluntarios, socios, donantes, equipo y demás amigos que hacéis que este sueño siga vivo cada día. Y por eso queríamos daros las gracias por estar siempre ahí, por confiar en nosotros para cambiar este mundo cada vez más complejo, por corregirnos cuando tenemos algún despiste –cosas de humanos-, y por compartir vuestras ideas, inquietudes y sueños con nosotros. A este lado también aprendemos mucho.
Nos vemos el año que viene. Agarraos fuerte a vuestros asientos porque… ¡Despegamos!