Desde lo alto de la colina – I

Desde lo alto de la colina – I

Hace unos días, te compartíamos la gran noticia de que lanzábamos esta aventura de “Desde lo alto de la colina” para contarte más y mejor todo lo que vamos viviendo tanto en España como en Burundi. ¡Hoy por fin se hace realidad!

Burundi

Queríamos empezar poniéndote al día de nuestros proyectos en Burundi, donde estos últimos meses hemos tenido bastante movimiento.

Una buena noticia es que hemos podido comprar dos nuevos terrenos en Ndava pensando en todos los proyectos futuros que tenemos en mente: como ves nuestra vocación de permanencia en Burundi sigue intacta y parece que esto va para largo… Uno de esos terrenos será para nuestra Escuela infantil “San Nicolás” de Ndava, cuyo objetivo es plantar una semilla en los niños más pequeños, que les permita comenzar su educación y socialización antes de comenzar la escuela primaria con 6-7 años. Ya hemos conseguido parte de los fondos gracias a la ayuda de la Gymkana Esther López-Arce y tras haber resultado ganadores del Primer Premio al Voluntariado Universitario de la Fundación Mutua Madrileña (vídeo aquí), por lo que esperamos poder empezar a construir muy pronto… ¡Komera!

Por otro lado, te contamos que la construcción de nuestra Iglesia “Madre Teresa” de Ndava, que ayudará a atender espiritualmente a los casi 1.500 niños que tendremos en nuestras escuelas, avanza muy rápido y muy pronto estará terminada. ¡Ahora nos toca ponernos con el equipamiento para poder empezar a utilizarla en verano! Por su parte, el proyecto de la capilla de la Universidad de Ngozi, que estamos llevando a cabo con la Fundación Hakuna también va viento en popa: la idea es terminarla el mes que viene y empezar con todas las actividades en primavera. Ahora, además de grandes profesionales, la idea es ayudar también a formar a grandes personas en la Université de Ngozi.

En lo que se refiere a emprendimiento social, la novedad es que desde hace unos meses está en marcha, y con mucho éxito, el molino de cereal que hemos construido en Mureke, que tiene un gran impacto en la mejora de la producción agrícola, la nutrición y la economía de esta comunidad, y que viene a complementar el molino de cereal de Ndava, que lanzamos hace ya más de un año. Además, estos últimos meses hemos lanzado dos nuevos proyectos de emprendimiento social en Ngozi: un gallinero, de la mano de nuestro siempre fiel voluntario Serges, y una granja de cerdos, en colaboración con nuestro querido voluntario Éloge. Nada nos hace más ilusión que poder ayudar a nuestros voluntarios en sus proyectos de emprendimiento… ¡Esperamos recibir por su parte algún donativo en especie en nuestra próxima visita a Ngozi!

Además, también nos hemos lanzado estos últimos meses, por primera vez, a la aventura de nuestro programa de reparto de tarjetas sanitarias para familias batwas en distintas comunidades, que les permite tener acceso al sistema burundés de salud. Un año más, hemos lanzado de nuevo nuestro ya famoso Programa de microcréditos en la Universidad de Ngozi, con el que desde hace años financiamos los estudios superiores de los mejores estudiantes de las distintas facultades de la Université de Ngozi. Y también te contamos un proyecto sencillo que nos hace especial ilusión: después de muchos años sufriendo en primera persona el esfuerzo que supone cortar leña con el hacha durante horas a 35 grados al sol en la casa de las Misioneras de la Caridad de Madre Teresa de Calcuta en Kirundo, nos han pedido, y hemos podido, comprarles una motosierra, lo que les supondrá un ahorro importante de dinero, tiempo y esfuerzo. Querida hacha: ¡ha sido un placer trabajar juntos pero no te echaremos de menos!

Aparte de todo esto, en los próximos meses se vienen bastantes proyectos que estamos deseando contarte: aducción de agua en Mureke, nuevas casas batwa, nuestro sueño de llevar electricidad a toda Ndava… Stay tuned!

Por último, un año más, y ya van 19, te contamos que volvemos a Burundi con nuestros programas de voluntariado internacional. Serán casi 100 voluntarios los que este verano tendrán la suerte de entregarse en el corazón de África: 1 grupo en junio para alumnos de bachillerato, dos grupos en julio para universitarios y dos grupos en agosto para jóvenes profesionales. Acabamos de lanzar el proceso, así que si no quieres perdértelo ya sabes: apúntate aquí.

España

En cuanto a novedades en España, te contamos que en octubre, celebramos nuestro I Torneo de Golf x Burundi. Tuvimos aforo completo, fue todo un éxito y este año repetiremos, así que si te gusta el deporte de los caballeros estate atento. Además, en diciembre celebramos la Navidad desde Burundi, y aunque este año no nos tocó la lotería, algún afortunado se llevó jamón del bueno cortesía de Montesierra a su casa… Y por último, estas Navidades, por octavo año consecutivo, volvimos a convertirnos en Reyes Magos y nos encargamos de conseguir los regalos de los 93 niños de la casa de las Misioneras de la Caridad de Madre Teresa de Calcuta: ¡muchas gracias por hacerlo posible!

También te contamos que seguimos con nuestro voluntariado mensual en Madrid, porque todo empieza en casa. Para apuntarte a echar una mano en nuestros planes con Down Madrid y las Misioneras de la Caridad, puedes hacerlo en nuestro grupo de WhatsApp y en nuestra web.

Además, te recordamos que seguimos metiéndole bastante caña a nuestra tienda de Imigambi, con café 100% social de Burundi, y a nuestra tienda de Isoko, con productos textiles de Burundi. Si quieres cambiar el mundo cada día desde casa ya sabes… ¡Más fácil imposible!

Por último, te contamos que, por cuarto año, nos hemos vuelto locos y lanzamos una nueva edición de “La 111”, el reto deportivo solidario por Burundi en el que recorremos sin parar 111 kilómetros a pie en menos de 24 horas. Será en Ávila el fin de semana del 12 al 14 de abril y puedes apuntarte aquí… si eres lo suficientemente valiente.

Y esto es todo; de momento. Si has llegado hasta aquí, solo podemos decirte gracias por estar siempre ahí. Volveremos pronto con más noticias, qué ganas de contarte… ¡Komera!

Hoy es un gran día

Hoy es un gran día

¡Hoy, 24 de febrero de 2026, es un gran día!

Con mucha emoción, por fin podemos gritar al mundo y contaros que nuestro proyecto “Creciendo juntos” ha ganado el Primer Premio al Voluntariado Universitario de la Fundación Mutua Madrileña entre un total de 90 proyectos de voluntariado en los que participan más de 1.500 alumnos, que estudian en 65 universidades españolas. El premio de 15.000€ se destinará íntegro para construir nuestra Escuela infantil “San Nicolás” en Ndava, Burundi. Pero se trata de mucho más que un premio: es la solución a un problema que nos permite cerrar el círculo de la educación en Ndava.

Porque en Ndava, la educación empezaba “tarde”, a los 6 años de edad, y los niños llegaban a la primaria con importantes carencias cognitivas y sociales, y sus familias vivían condicionadas: o los hermanos mayores dejaban de estudiar para cuidar a los pequeños, o los padres perdían su capacidad de trabajar al tener que quedarse en casa cuidándoles. O lo que es peor, los niños se quedaban solos en casa o vagando por los caminos, con todos los riesgos que eso supone. Ahora, un niño en Ndava podrá entrar en nuestra escuela infantil a los 3 años y no soltarnos la mano hasta la universidad.

Por todo esto, queremos dar las gracias de corazón a la Fundación Mutua Madrileña por creer en el poder de los jóvenes para cambiar el mundo, y a vosotros, socios y voluntarios, que nos habéis ayudado a hacerlo posible, animándonos siempre a hacer pequeñas cosas con mucho amor. Gracias a todos por apostar por Ndava y por este proyecto que hoy, más que nunca, es una realidad… ¡Komera!

¡Muchas gracias por estar siempre ahí!

Desde lo alto de la colina

Desde lo alto de la colina

Estos últimos meses han sido de muchos cambios: nuevo nombre, nueva imagen, nueva web… Ahora que ya están las aguas más tranquilas, queríamos aprovechar este impulso para contaros una buena noticia y es que, de ahora en adelante, queremos haceros más partícipes de lo que va pasando en nuestro día a día. Somos conscientes de que hemos estado un poco ausentes, al menos por email, porque ya sabéis que lo nuestro siempre ha sido más lo presencial, y que siempre hemos preferido poner el foco en lo realmente importante: los proyectos, las personas, y la realidad del terreno tanto en Burundi como en España. Aun así, creemos que también es importante contar lo que hacemos, para que todos los que estáis ahí al otro lado podáis vivir nuestra labor más de cerca, para compartir nuestras alegrías, nuestras dificultades, nuestros retos, nuestros sueños… Y también, por qué no, para aportar un poco de luz al mundo 🙂

Teniendo en cuenta lo anterior, y además del contenido que vamos publicando en Instagram, LinkedIn y YouTube, a partir de ahora queremos enviaros periódicamente también por aquí las novedades más importantes de todo lo que va pasando en KOMERA. Porque si para algo nació esta aventura hace ya 19 años fue para compartir: compartir nuestras inquietudes, compartir la vida, compartir nuestras ganas de cambiar el mundo… Y es que, en el fondo, la verdadera felicidad solo es posible al compartir y al salir de uno mismo y poner el foco en los demás.

Empezamos con lo importante: como sabéis, y si no es para hacérnoslo mirar, después de 18 años siendo “ASU”, y de rebelarnos con nuestra mayoría de edad recién cumplida, hemos pasado a llamarnos “KOMERA”, que hace referencia, en sentido literal, al “ánimo para conseguir grandes cosas en la vida”. Estamos felices porque representa a la perfección el por qué hacemos lo que hacemos, y porque nos permite llevar Burundi en nuestro corazón. Si queréis saber más, os dejamos todos los detalles del cambio de nombre aquí.

Además, os dejamos nuestra nueva web, donde podréis encontrar todos los detalles de quiénes somos, qué hacemos, por qué hacemos lo que hacemos… Y si os gustan los temas de diseño y queréis saber un poco más, os dejamos también cómo ha sido el proceso de rebranding.

Os contamos también en este sentido que en octubre hicimos un evento de lanzamiento de KOMERA en Caleido: fue una gran ocasión para presentar la nueva marca, hacer repaso de todos estos años y mirar juntos hacia el futuro, y, sobre todo, para hacer familia y compartir este momento tan especial de nuestra historia con todos los que pudisteis venir. Estamos terminando el vídeo recap de ese día tan especial y esperamos compartirlo muy pronto, así que de momento os dejamos el vídeo que hemos hecho explicando el porqué de KOMERA y el vídeo de “Los valientes”, que estrenamos con la nueva marca y que profundiza en lo más profundo de nuestra razón de ser.

El cambio a KOMERA supone un antes y después en nuestra historia, y queremos que esta nueva aventura vaya de la mano de tratar de poner palabras a lo que pasa por nuestro corazón. Si habéis estado en Burundi, sabéis que no siempre es fácil dar noticias a los que están “en casa”. La conexión no suele ser la mejor, y además siempre hay mil cosas que hacer, mil niños con los que disfrutar, mil líos que resolver, mil aventuras que vivir… Pero eso no quita que haya que hacer un esfuerzo para dar señales de vida de vez en cuando y compartir con nuestros seres queridos lo que van viendo nuestros ojos y lo que vamos viviendo en nuestro interior. En esos momentos, lo que solemos hacer es subir a lo alto de la colina: solo allí es posible encontrar un poquito de conexión, y sobre todo, un poco de paz para parar, hacer silencio, contemplar y abrir el corazón. Por eso, hemos querido llamar a esta nueva aventura “Desde lo alto de la colina”. Sentimos cierta responsabilidad porque somos conscientes de que nunca es fácil hablar de uno mismo, y menos cuando se trata de mostrar nuestra verdad más profunda, pero prometemos intentar hacerlo lo mejor posible, como siempre: haciendo pequeñas cosas con mucho amor.

La primera edición de “Desde lo alto de la colina” llegará en los próximos días, pero si necesitáis vuestra pequeña dosis de Burundi hoy mismo, os dejamos aquí abajo nuestro documental “La belleza salvará al mundo”, que estrenamos hace unas semanas de la mano de nuestros amigos Héctor Zurita y Pablo Garna, y que profundiza en cómo Burundi nos cambia la mirada… y la vida. Volvemos pronto con más noticias, qué ganas de contaros… ¡Komera!

¡Muchas gracias por estar siempre ahí!

 

Maestros del arte de vivir

Maestros del arte de vivir

Hace unos días volvíamos de Burundi. Hemos aprovechado este viaje, con más tiempo y calma que de costumbre, para visitar nuestros proyectos en terreno, reunirnos con nuestros socios locales y amigos, compartir con nuestros beneficiarios, explorar nuevas oportunidades y pensar nuevas ideas, descubrir nuevos lugares, organizar los cinco viajes que llevaremos a cabo este verano este verano en Burundi… Pero sobre todo, este viaje nos ha servido para seguir desenvolviendo el regalo que es Burundi. Y es que, por mucho que nos empeñemos una y otra vez en llevarlo todo perfectamente controlado, la vida siempre acaba imponiéndose en el corazón de África. Y así, una vez más, el país de las mil y una colinas nos ha ido sorprendiendo cada día. Con su sencillez, su alegría, su belleza, su vida entregada, su testimonio de fe… Burundi es un misterio que se revela poco a poco y se renueva continuamente, inundando nuestros corazones y transformando nuestra mirada y nuestra realidad.

Además, tuvimos la suerte de reunirnos con el Nuncio apostólico en Burundi, Monseñor Datanou, con Monseñor Gervais Banshimiyubusa, arzobispo de Bujumbura, y con el Padre Alexandre Awi Mello, Superior General de Schoenstatt. ¡Hemos podido compartir mucho y aprender mucho de ellos!

D. José Pedro Manglano, de Hakuna, con el P. Alexandre Awi, Superior General de Schönstatt y Carlos Bobillo, de ASU

En este viaje, hemos tenido la suerte de que acompañara a Carlos Bobillo “Bobi”, de ASU ONG, nuestro querido Don José Pedro Manglano “Josepe”, fundador de Hakuna. A través de sus ojos, hemos podido redescubrir el verdadero sentido de nuestra misión, y confirmar aquella primera intuición que tuvimos hace ya 18 años: Burundi no merece la pena; merece la vida. Así nos contaba Josepe su experiencia en Burundi:

A pesar de ser el país más pobre del mundo, este pueblo sorprende por su fe, su dignidad, su sencillez, su alegría y su belleza salvaje. Sí, todo fluye. Sin idealizarlo, sí es verdad que en este pueblo las relaciones son sanas: se relacionan bien con Dios, con la naturaleza, con la vida, con la muerte, con el dolor, con el tiempo, con la dificultad… Mucha vida. Mucha vida. Mucha vida. Dios se revela también aquí; especialmente aquí, en la gente sencilla. Se palpa que la pobreza de espíritu nos hace “obedientes” a la realidad, realidad que nunca se escapada de la palma de la mano de nuestro buen Dios. En su pobreza son unos maestros del arte de vivir. ¡Gracias!

Don Josepe en la casa de las “Sisters”, Misioneras de la Caridad de Madre Teresa de Calcuta en Kirundo

Urakoze a ti por todo Josepe, ¡Burundi te espera siempre con los brazos abiertos!

2025, ¡komera!

2025, ¡komera!

El 2024 toca a su fin, y, como ya es tradición, aprovechamos estas fechas para hacer balance de todo lo que hemos hecho juntos este último año.

En una sola palabra, este año podría resumirse así: “komera”. A los que hemos tenido la suerte de recorrer las colinas del corazón de África, es una palabra que nos resulta muy familiar. Y a los que no, seguramente os pille un poco por sorpresa. Esta palabra, muy popular en kirundi, el idioma de Burundi, no tiene traducción exacta a ninguna otra lengua, pero se interpreta como un deseo profundo de ánimo, de ser valientes y de perseverar para superar los retos que nos plantea la vida. Y es que justo eso es lo que nos llevamos del 2024: ha sido un año tan increíble en todos los sentidos que solo podemos mirar hacia delante con el ánimo de seguir recorriendo este camino juntos, sin miedo, con los ojos del rostro y del corazón bien abiertos para seguir creciendo y llegando más lejos cada día.

Empezamos el 2024 confiando mucho, porque si de algo nos hemos dado cuenta después de tantos años con este proyecto, es que, por mucha planificación que queramos hacer, la vida siempre va por delante abriendo camino y nosotros vamos detrás intentando seguir el ritmo.

Y así ha sido un año más. Y es que ahora, echando la vista atrás, nos damos cuenta de todo lo que hemos logrado juntos este año sin tan siquiera haberlo podido soñar hace solo unos meses. Y nos reafirmamos en que solo podemos seguir siendo instrumentos para intentar que se cumpla un plan mucho mayor que sin duda nos sobrepasa… ¡Soñad y os quedaréis cortos!

Empezamos el año compartiendo a través de “Un viaje al corazón” algunos de nuestros proyectos de cooperación, poniendo rostros y voz a la labor que llevamos a cabo en el corazón de África desde hace 16 años. Así, hemos podido llevaros a nuestro Centro materno infantil “San Lucas” de Ndava, donde un año más hemos realizado cientos de partos y miles de atenciones médicas sobre todo en epidemias y malnutrición. También viajamos a nuestro programa de Microcréditos en la Universidad de Ngozi, gracias al cual los mejores estudiantes de las distintas facultades están llamados a convertirse en la generación que cambie el rumbo del país. Continuamos visitando nuestra Escuela secundaria “San José” de Ndava, que por fin hemos podido terminar para dar continuidad a la educación de los más de 950 niños de nuestra escuela primaria. Y por último, pudimos conocer más de cerca nuestro “Goat Project”, gracias al cual descubrimos cómo una cabra puede cambiar el futuro de una familia.

Después, tras muchos años de trabajo, fuimos muy felices al lanzar al mundo nuestro primer proyecto de emprendimiento social en Burundi, nuestra marca de café 100% sostenible Imigambi, con el objetivo de producir el mejor café dándole el mejor futuro a los agricultores que con tanto cariño lo cultivan, y de reinvertir todos nuestros beneficios en ellos. “Imigambi” es una canción burundesa que habla de los sueños que, tras mucho esfuerzo, acaban cumpliéndose, y este proyecto sin duda es un sueño hecho realidad.

Nuestra primavera empezó intensa una vez más: volvimos a recorrer 111km un año más, con mucho esfuerzo y alegría, para financiar nuestro programa de Microcréditos en la Universidad de Ngozi. Después, nos fuimos a Burundi para grabar nuestro documental “La belleza salvará al mundo”, con el objetivo de compartir la belleza del corazón de África y todo lo que tiene que contarle al mundo. Y también, echamos una mano en la segunda campaña quirúrgica liderada por nuestros amigos de la Fundación Kyrikú, donde además nuestro querido Gilby fue operado por el Dr. César Casado por segunda vez.

Y así llegó el verano, el momento más importante del año para nosotros, con cinco viajes a Burundi con casi 100 voluntarios, donde pudimos abrir nuevos caminos y dejar un pedacito de nuestros corazones en Burundi, y también nos llevamos un pedacito del corazón de África en los nuestros. A la vuelta, reflexionando sobre todo lo vivido, solo pedíamos no olvidarnos de ser muy conscientes de que Burundi es cada día de nuestras vidas.

En los últimos meses del año, compartíamos con el mundo nuestro proyecto “La belleza salvará al mundo”, y aprovechábamos para entrevistar a Héctor Zurita, el filmmaker detrás del proyecto, quien compartía con nosotros sus experiencias en el país de las mil y una colinas. Y así, hemos podido contaros nuestros últimos proyectos de cooperación. En primer lugar, os presentábamos la construcción de nuestra Iglesia “Madre Teresa” de Ndava, para atender espiritualmente a los más de 1.500 niños de nuestras escuelas primaria y secundaria y al conjunto de la comunidad de Ndava. También nuestro Molino de cereal de Ndava, nuestro segundo proyecto de emprendimiento social en Burundi. Además, os presentábamos nuestro proyecto de construcción de casas batwa, para darle continuidad a lo que habíamos visto y oído el año anterior. Por último, os hacíamos partícipes de nuestro proyecto “Seamos luz”, con el que queremos llevar electricidad a nuestras escuelas primaria y secundaria de Ndava.

Además, durante todo el año, hemos seguido haciendo nuestro voluntariado local en Madrid con la Fundación Down Madrid y con nuestras queridas Misioneras de la Caridad, con la idea de que la ayuda siempre debe empezar aquí cerca de casa, y también para preparar nuestro corazón antes de nuestros viajes a Burundi, y darle continuidad a lo que allí vivimos a nuestra vuelta a Madrid. También hemos seguido organizando eventos varios como Jam Sessions, Open Mics, Music x Burundi, afterworks, torneos de pádel, etc. y varias pequeñas iniciativas hechas con mucho amor: nuestra tradicional Campaña de Reyes Magos con las Misioneras de la Caridad por séptimo año consecutivo, una recogida de alimentos con el Colegio Aldoveaunas protesis para Benitha, la lotería que este año no ha tocado…

Son muchas cosas, pero nada de todo esto habría sido posible sin la suma de muchos granitos de arena que se han ido juntando a lo largo del año:

• En primer lugar, los socios que nos apoyáis sin dudarlo cada año. ¡Gracias por recordarnos cada día que se puede estar lo suficientemente loco como para creer que cambiar el mundo es posible!
• En segundo lugar, las empresas que este año habéis apostado por nuestros proyectos: Key CapitalLEGO EspañaBCGTrinity CollegeClifford Chance, Montesierra, Legumbres La Pedriza, Bodegas William Humbert, Solera Motor, González Byass, De Luque, Aromas de Medina, Fundación Manolo Maestre Dávila, Colegio Peñalar, L35 Architects, Emperador Properties, Hermanos Martínez, Gymkana Esther López Arce… ¡Gracias por confiar en nosotros y por sumaros al cambio!
• En tercer lugar, todos los donantes que habéis colaborado con nosotros a lo largo del año en nuestros distintos proyectos, campañas, iniciativas, retos, eventos… ¡No hay granito de arena pequeño!
• Y por último, los voluntarios que habéis compartido con nosotros vuestro tiempo, vuestro cariño, vuestros conocimientos, vuestros esfuerzos, vuestras tristezas y vuestras alegrías, vuestras ganas de cambiar el mundo… ¡Pequeñas cosas con mucho amor!

Es ahora, echando la vista atrás, cuando nos damos cuenta una vez más de todo lo que hemos conseguido juntos, que sin duda nos sobrepasa pues es mucho más de lo que habríamos podido incluso soñar. Nos da pena despedir este año tan bueno, pero se nos pasa cuando miramos al frente y vemos todo lo que nos espera en este 2025 que ya está a la vuelta de la esquina, y que viene cargado de muchas novedades, retos y varias sorpresas importantes que pronto compartiremos con vosotros.

Son tantas cosas, más las que seguro que se nos olvidan, que nos cuesta encontrar la forma de compartir cómo nos sentimos estos días. Por todo esto, solo se nos ocurre una palabra para resumirlo todo y para no olvidarnos de lo más importante: seguir siempre hacia delante, confiando mucho y con valentía, con los pies en la tierra y el corazón en el cielo. Y así, una vez más, solo podemos gritar a los cuatro vientos… ¡komera!

La belleza salvará al mundo

La belleza salvará al mundo

Teníamos muchas ganas de escribir esta noticia; desde hace mucho tiempo. Y es que por fin, después de varios meses de trabajo “en lo escondido”, podemos compartir con vosotros un proyecto que nos hace especial ilusión.

La verdad es que este es un proyecto distinto al resto de proyectos que solemos llevar a cabo. Inmersos en nuestro día a día en Madrid y en nuestros proyectos de voluntariado y cooperación al desarrollo en Burundi, con frecuencia se nos olvida compartir lo mucho que estamos haciendo en el corazón de África. Y también, lo muy especial que es ese pequeño rincón del mundo. Dicen que uno de los mayores defectos del ser humano es la capacidad de normalizar lo extraordinario, y esto sin duda es algo en lo que nosotros podemos mejorar mucho. Porque nada de lo que ocurre en Burundi es normal, por mucho que nos empeñemos. Por eso, tenemos siempre una extraña sensación de sentirnos en deuda con Burundi y con el mundo por ser incapaces de compartir todo lo que tenemos la suerte de vivir, que en el fondo es lo que Burundi tiene que contarle al mundo.

Envueltos en estas ralladas mentales, hace unos meses se nos presentaba una oportunidad única: poder ir a grabar a Burundi con el objetivo de compartir con el mundo la belleza del corazón de África. Y no lo dudamos ni un minuto. Y así, en abril de 2024 Carlos Bobillo, de ASU ONG, se desplazaba a Burundi para grabar de la mano de un auténtico equipazo de profesionales de la comunicación: Héctor Zurita de la Vega (@hectorzurita14) y Pablo García Navarro (@pablogarna). Por delante, nos esperaba un viaje con grandes aventuras, pero también con una gran responsabilidad. Y es que desde el primer momento sentíamos la presión de estar a la altura de ser capaces de compartir con el mundo una belleza y una verdad tan profundas como la de Burundi…

Héctor Zurita, Pablo Garna y Carlos Bobillo con las Sisters de Madre de Teresa de Calcuta en Kirundo

La realidad es que, un poco deliberadamente, decidimos no organizar demasiado el viaje, dándonos libertad para dejarnos sorprender. Y es que en el fondo no sabíamos muy bien a lo que íbamos, lo cual siempre es bueno. Lo único que teníamos claro es que no queríamos que este fuera un viaje más. Que no queríamos ser turistas. Que Burundi es un misterio y que lo importante era adentrarse poco a poco en sus profundidades y empaparnos de ese secreto para poder conocerlo, desvelarlo y, entonces sí, compartirlo. Y así, lo que en principio era un simple viaje para grabar, se acabó convirtiendo en algo mucho más grande: un viaje para compartir la belleza de Burundi. De sus paisajes, de sus personas, de sus historias. Porque todo en Burundi es genuinamente bello, desde lo más grande hasta lo más sencillo. Y porque si algo hemos aprendido de nuestro paso por el corazón de África es que, como decía Dostoyevski, solo la belleza puede salvar al mundo.

Y es que, después de tantas vivencias en Burundi, y un tiempo prudencial más que necesario para poder interiorizarlas, nos hemos dado cuenta de que para poder aspirar a una vida profunda y llena de significado, a una vida que se preocupa por buscar el alma de las cosas, es esencial ser capaces de reconocer y admirar la belleza de lo sencillo y cotidiano. Así lo resumía Platón: “la belleza es verdad; verdad es belleza. La belleza es el esplendor de la verdad. Solo esto sabrás aquí en la tierra y solo esto necesitarás saber”.

Lo que Burundi tiene que contarle al mundo

Y es que nos hemos dado cuenta de que la belleza, ya sea en su expresión más evidente como en los bosques de la Kibira, o en la más desapercibida como una conversación sencilla con los ancianos de Kirundo, abre y extiende los horizontes de nuestra conciencia humana, apuntando a algo más allá de nosotros, trayéndonos frente a frente con el abismo del infinito, convirtiéndose así en un camino a lo trascendente, al misterio último.  Decía Simone Weil que “en todo lo que despierta en nosotros un sentido auténtico y puro de belleza, ahí se encuentra, en verdad, la presencia de Dios. Hay una especie de encarnación de Dios en el mundo, de la cual la belleza es señal“.  Y esto es lo que nos enseña Burundi: solo si reconocemos que la belleza nos impacta en la intimidad, que nos maravilla y que nos hiere, que abre nuestros ojos, es cuando seremos capaces de descubrir la plenitud de penetrar el significado más profundo de la existencia.

En Burundi, hemos aprendido que hay belleza tanto en lo más grande como en lo más pequeño, tanto el placer como en el dolor. Que todo puede ser bello. Porque la belleza está en los ojos del que mira. Y así, esta belleza tan auténtica libera el anhelo de nuestro corazón humano, el profundo deseo de conocer, de amar, de ir hacia el otro, de aspirar a lo trascendente. Por eso, después de este viaje, solo podemos compartir con vosotros el gran secreto de Burundi, que no es otro que la belleza salvará al mundo.