El corazón de Ndava

El corazón de Ndava

Este verano en Burundi ha sido especial. Y es que después de casi 20 años trabajando en el corazón de África, hemos cumplido un sueño que teníamos desde hace mucho tiempo…

Cuando llegamos por primera vez a la colina de Ndava allá por el año 2007, y tras conocer de primera mano la difícil realidad de una de las zonas más pobres del país más pobre mundo, nació en nosotros la inquietud de querer involucrarnos en las distintas necesidades materiales que veíamos en la comunidad: educación, sanidad, infraestructuras, emprendimiento… Así es como durante todos estos años hemos ido llevando a cabo muchos proyectos para hacer frente a las distintas necesidades que íbamos viendo: primero fue nuestra escuela primaria San Josemaría, luego el pozo, el centro de salud San Lucas, la instalación eléctrica, la escuela secundaria San José, el molino, el café, las cabras, el basket, las casas para los batwas, la escuela infantil san Nicolás…

Los primeros años de Ndava, siempre construyendo…

Pero la realidad es que, además de todas estas necesidades de orden “material”, que lógicamente son muchas en el país más pobre del mundo, nuestros amigos de Ndava llevaban muchos años compartiendo con nosotros su mayor sueño: tener una iglesia en Ndava que pudiera atender también las necesidades “espirituales” de los más de mil niños que van todos los días a nuestras escuelas así como de toda la comunidad en su conjunto. Y así es como nació el sueño de construir una iglesia en Ndava. Para nosotros, tenía todo el sentido del mundo, porque nos parecía el broche de oro a tantos años haciendo proyectos de cooperación en Ndava, y porque en cierta forma suponía cerrar el círculo de nuestra presencia en Ndava situando lo más importante en el centro, y dándole un sentido de trascendencia a todo nuestro trabajo. La iglesia sería así el corazón de Ndava, a cuyos latidos se acompasaría todo lo demás: el tiempo, la tradición, los valores familiares, y en resumen la vida de toda la comunidad.

Primeros planos de la iglesia…

El único problema es que nunca antes habíamos construido una iglesia, ni sabíamos por dónde empezar. Al principio pensábamos que se trataba de una capilla, pero cuando nos dijeron que la idea era hacer una iglesia con capacidad para más de 400 personas -con su correspondiente sacristía, salón parroquial, sala de reuniones, etc.- la verdad es que nos asustamos un poco… Pero decidimos que teníamos que sacarlo adelante como fuera. Como el reto era mayúsculo, rápidamente vimos que lo mejor era poner el proyecto en manos de nuestra santa favorita, Santa Madre Teresa de Calcuta, con cuyas misioneras llevamos trabajando desde nuestros inicios en Burundi y en Madrid, y en cuya canonización estuvimos en el año 2015 en Roma. Y así es como surgió el sueño de construir la primera iglesia dedicada a Madre Teresa de Calcuta en Burundi, teniendo muy presente siempre que, como decía ella, la verdadera pobreza no es material sino espiritual. Así nos lo contaba el Padre Apo en su día cuando decidimos lanzarnos a la aventura…

La verdad es que no ha sido fácil. Construir una iglesia es todo un reto, y hacerlo en el corazón de África todavía más. Pero después de más casi 3 años de mucho trabajo, y de recibir la ayuda de muchas personas tanto en Burundi como en España, el pasado 18 de julio de 2026 llegó el día soñado: la tan esperada inauguración de nuestra iglesia Madre Teresa de Ndava…

Ya sabíamos que iba a ser un día muy especial, pero la realidad superó todas nuestras expectativas. Es difícil poner palabras a todo lo que vivimos: la procesión de entrada, la unción del altar, la iglesia abarrotada, la música, los bailes, la decoración, la celebración de la eucaristía, el ofertorio con una fila infinita de agricultores trayendo parte de su cosecha para contribuir a la iglesia… Fue un día cargado de emociones, que además pudimos compartir con nuestro querido D. Ignacio Amorós “Chete”, que 8 años después regresaba a Burundi, siendo esta vez su primera como sacerdote, y acompañado por otros dos sacerdotes: D. Juan Andrés “Gordo” Verde, venido desde Uruguay para la ocasión, y Fray Marcos, fraile dominico venezolano. La Misa estuvo presidida por nuestro amigo el obispo de Ngozi, Monseñor Georges Bizimana, con quien tenemos una gran relación y que ha apoyado mucho el proyecto, y también nos acompañó nuestro querido Padre Apo, además de muchos otros sacerdotes amigos venidos de todo el país. También se unieron a la celebración varios de los jóvenes voluntarios que se encontraban en ese momento en Burundi, y muchos de nuestros amigos burundeses con los que llevamos todos estos años trabajando.

Y, por si acaso no eran suficientes sorpresas, también vinieron algunas de nuestras queridas Misioneras de la Caridad desde la casa de Kirundo, que hicieron una gran excepción sabiendo como es su carisma y nos acompañaron después de un largo viaje en coche de varias horas. No podían estar más emocionadas, sobre todo después de ver que desde España habíamos traído una grandísima imagen de Madre Teresa, así como la inscripción de “Ndanyotewe” que preside la iglesia, que es el equivalente en kirundi del famoso “I thirst” de Madre Teresa… Y si ellas estaban emocionadas de estar ahí, os podéis imaginar como estábamos nosotros de que ellas nos acompañaran en un día tan especial para nosotros.

La emoción de la sorpresa al ver a nuestras queridas Sisters

Después de todas estas emociones, la comunidad de Ndava nos invitó a una pequeña celebración, que llevaban meses organizando y que fue especialmente bonita por el hecho de que insistieron en que querían invitarnos ellos, para lo cual estuvieron reuniendo muchas pequeñas colaboraciones de personas muy humildes de toda la comunidad que querían colaborar con el proyecto aunque fuera con un humilde saco de arroz. Para nuestra sorpresa, nos invitaron a compartir algún refresco, un poco de cabra con arroz y muuuuchos discursos de agradecimiento, donde también nos entregaron un diploma en agradecimiento a nuestra colaboración con la comunidad, que por supuesto ya preside nuestra querida casita de Ngozi. Y así, con la caída del sol y con las emociones todavía a flor de piel, pusimos el broche de oro a uno de los días más importantes de nuestra historia.

Fray Marcos, D. Ignacio Amorós, Monseñor Georges Bizimana (Obispo de Ngozi), Juan Andrés “Gordo” Verde, Carlos Bobillo y el Padre Apollinaire “Apo” Bangayimbaga

Desde lo alto de la colina – II

Desde lo alto de la colina – II

Hace ya unos meses, contábamos que veía la luz “Desde lo alto de la colina”, un proyecto para contar periódicamente lo que vamos viviendo en KOMERA.¡Hoy es día de noticias!

Burundi

Empezamos como de costumbre con lo que pasa en Burundi, donde estos últimos meses hemos tenido bastantes novedades.

Una de las principales noticias es que por fin hemos podido iniciar la construcción de nuestra Escuela infantil “San Nicolás” de Ndava, cuyo objetivo es plantar una semilla en los niños más pequeños de Ndava, que les permita comenzar su educación y socialización con otros niños antes de comenzar la escuela primaria con 6-7 años. Ya llevamos unas semanas de construcción gracias a la ayuda de la Gymkana Esther López-Arce, del Primer Premio al Voluntariado Universitario de la Fundación Mutua Madrileña (vídeo aquí), y de los voluntarios que este verano van a estar en terreno. Nuestro objetivo es poder empezar las primeras clases en septiembre… ¡Vamos a por ello!

Por otra parte, casi dos años después, se ha cumplido nuestro sueño de terminar la construcción y el equipamiento de nuestra Iglesia “Madre Teresa” de Ndava, que ayudará a atender espiritualmente a los casi 1.500 niños, y sus familias, que tendremos en nuestras escuelas de Ndava. Este próximo 18 de julio tendrá lugar la inauguración con una solemne Misa presidida por el Obispo de Ngozi y por el Padre Apo, y con una sorpresa muy especial: además de nuestros voluntarios, también estarán presentes nuestras queridas Sisters, que viajarán desde Kirundo para no perderse un día tan importante. Sin duda, la inauguración de la primera iglesia de Burundi consagrada a Madre Teresa de Calcuta lo merece… ¡Qué ganas de que llegue ya el gran día!

Por su parte, el proyecto de la capilla “El Deseante” de la Universidad de Ngozi, que llevamos a cabo con la Fundación Hakuna, también va viento en popa: se inauguró el pasado mes de marzo y estos meses está siendo fundamental para la vida espiritual de la universidad, con la celebración de Misas y Horas Santas, además de catequesis, talleres de formación, composición musical, etc.

Hemos empezado también el proyecto de la aducción de agua en Mureke, que nos permitirá llevar agua a más de 100.000 personas con un recorrido de 15 kilómetros, incluyendo nuestro querido Seminario menor de Mureke, donde estudian más de 600 jóvenes. Este proyecto lo estamos llevando a cabo con la ayuda de Auara y de la Fundación PwC al haber resultado ganadores de los Premios ¡Apadrina! – 2026. La verdad es que estamos felices: después de haber vivido en primera persona la realidad de Mureke desde hace muchos años, este proyecto no nos puede hacer más ilusión… 

En lo que se refiere a emprendimiento social, la novedad es que recientemente hemos lanzado nuestro primer proyecto de cría de conejos en Ngozi de la mano de nuestro querido voluntario Sergio, que se une a nuestros proyectos de cría de gallinas y de cría de cerdos de la mano de nuestro voluntario Éloge… ¡Cuando nazcan nuestros primeros conejos os contaremos novedades! También en este ámbito, hemos llevado a cabo un año más nuestro famoso Programa de microcréditos en la Universidad de Ngozi, con el que desde hace años financiamos los estudios superiores de los mejores estudiantes de las distintas facultades de la Université de Ngozi.

Aparte de todo esto, en los próximos meses se vienen bastantes nuevos proyectos que estamos deseando contaros, entre los que destaca nuestro sueño de llevar electricidad a toda Ndava… Stay tuned!

Por último, como es habitual, estos últimos meses también hemos estado muy presentes físicamente en Burundi para lo más importante: seguir compartiendo en persona con nuestros hermanos burundeses. Por un lado, nuestras queridas voluntarias Inés y Emma han estado en Burundi todo el año cogiendo el relevo de Jaure y Lu, que estuvieron el año pasado, para echarnos una mano con los distintos proyectos que llevamos a cabo. Además, en mayo, tuvimos la suerte de visitar Burundi una vez más con nuestros amigos de la Fundación Hakuna, con quienes pudimos inaugurar la capilla de la Universidad de Ngozi, pensar en nuevos proyectos, conocer al Cardenal Tagle… Ahora en julio, también estamos en Burundi con unos invitados muy especiales: nuestro querido Padre Ignacio Amorós “Chete”, Fray Marcos, El Gordo Verde de Se Buscan Rebeldes, y nuestro amigo Héctor Zurita, con quien grabamos nuestro documental “La belleza salvará al mundo”, que nos acompañan para inaugurar nuestra Iglesia “Madre Teresa” de Ndava, para grabar algunos episodios de Rebeldes Podcast y muchas cosas más que estamos deseando contaros… 

Y por supuesto, no nos olvidamos de nuestros voluntarios de verano: desde hace unas semanas tenemos a dos grupos de universitarios en Burundi, que en agosto serán relevados por otros dos grupos de jóvenes profesionales. Han sido meses de mucho trabajo en España preparando el proyecto con mucho cariño: sesión informativa, entrevistas, reuniones de trabajo, recopilación de material de cooperación, preparación de las clases, lanzamiento de todo tipo de iniciativas de recaudación de fondos… ¡Por fin ha llegado el momento de la verdad!

España

En febrero estuvimos un año más en Volunfair, en marzo corrimos una vez más los 4k por Burundi en el Retiro, mientras que en abril celebramos por cuarto año consecutivo “La 111”, el reto deportivo solidario por Burundi en el que recorremos sin parar 111 kilómetros a pie en menos de 24 horas, y que fue un absoluto éxito de recaudación. En junio llevamos a cabo la rifa solidaria “Otras miradas”  y nuestra tradicional porra del Mundial, y también resultamos premiados en la III Edición del certamen “Benditas Marcas” de la Universidad Villanueva. Y en julio hemos llevado a cabo la rifa solidaria “Brinda por Burundi”, el evento benéfico “Good Summer Vibes” en Florida Park, y un nuevo “pequeño gran” reto de nuestros queridos aventureros Manu Echanove y Benja Michavila: el ascenso del Matterhorn. 

En lo que se refiere a voluntariado local, en abril lanzamos la campaña “El Día de la Tierra” de la mano de Hines, en mayo nos unimos por primera vez a la Hospitalidad de Lourdes para participar en su peregrinación a Lourdes y acompañar, asistir y compartir la estancia de personas enfermas o con discapacidad, y en junio llevamos a cabo una jornada de voluntariado con niños de educación especial en el Colegio Virgen de Lourdes junto con nuestros amigos de LEGO. 

También nos hace ilusión contar que en junio nos visitó en Madrid nuestro querido Padre Apo, con quien compartimos unos días para seguir soñando juntos en Burundi… Además, estos meses hemos seguido con nuestros planes de voluntariado mensual en Madrid, porque el voluntariado empieza en casa. Para apuntarte a echar una mano en nuestros planes con la Down Madrid y las Misioneras de la Caridad de Madre Teresa de Calcuta, puedes hacerlo en nuestro grupo de WhatsApp y en nuestra web.  

Por último, seguimos metiéndole bastante caña a nuestra tienda de Imigambi, con café 100% social de Burundi, y a nuestra tienda de Isoko, con productos textiles de Burundi. Si quieres cambiar el mundo cada día desde casa ya sabes… ¡Más fácil imposible!

Y esto es todo; de momento. Si has llegado hasta aquí, solo podemos decirte GRACIAS por estar siempre ahí. Volveremos pronto con más noticias, qué ganas de contarte… ¡Komera!

 

 

 

PD: si a ti que nos lees te gusta el golf, guárdate en rojo en el calendario el sábado 24 de abril de 2027 por la tarde… No hay excusas.

Desde lo alto de la colina – I

Desde lo alto de la colina – I

Hace unos días, te compartíamos la gran noticia de que lanzábamos esta aventura de “Desde lo alto de la colina” para contarte más y mejor todo lo que vamos viviendo tanto en España como en Burundi. ¡Hoy por fin se hace realidad!

Burundi

Queríamos empezar poniéndote al día de nuestros proyectos en Burundi, donde estos últimos meses hemos tenido bastante movimiento.

Una buena noticia es que hemos podido comprar dos nuevos terrenos en Ndava pensando en todos los proyectos futuros que tenemos en mente: como ves nuestra vocación de permanencia en Burundi sigue intacta y parece que esto va para largo… Uno de esos terrenos será para nuestra Escuela infantil “San Nicolás” de Ndava, cuyo objetivo es plantar una semilla en los niños más pequeños, que les permita comenzar su educación y socialización antes de comenzar la escuela primaria con 6-7 años. Ya hemos conseguido parte de los fondos gracias a la ayuda de la Gymkana Esther López-Arce y tras haber resultado ganadores del Primer Premio al Voluntariado Universitario de la Fundación Mutua Madrileña (vídeo aquí), por lo que esperamos poder empezar a construir muy pronto… ¡Komera!

Por otro lado, te contamos que la construcción de nuestra Iglesia “Madre Teresa” de Ndava, que ayudará a atender espiritualmente a los casi 1.500 niños que tendremos en nuestras escuelas, avanza muy rápido y muy pronto estará terminada. ¡Ahora nos toca ponernos con el equipamiento para poder empezar a utilizarla en verano! Por su parte, el proyecto de la capilla de la Universidad de Ngozi, que estamos llevando a cabo con la Fundación Hakuna también va viento en popa: la idea es terminarla el mes que viene y empezar con todas las actividades en primavera. Ahora, además de grandes profesionales, la idea es ayudar también a formar a grandes personas en la Université de Ngozi.

En lo que se refiere a emprendimiento social, la novedad es que desde hace unos meses está en marcha, y con mucho éxito, el molino de cereal que hemos construido en Mureke, que tiene un gran impacto en la mejora de la producción agrícola, la nutrición y la economía de esta comunidad, y que viene a complementar el molino de cereal de Ndava, que lanzamos hace ya más de un año. Además, estos últimos meses hemos lanzado dos nuevos proyectos de emprendimiento social en Ngozi: un gallinero, de la mano de nuestro siempre fiel voluntario Serges, y una granja de cerdos, en colaboración con nuestro querido voluntario Éloge. Nada nos hace más ilusión que poder ayudar a nuestros voluntarios en sus proyectos de emprendimiento… ¡Esperamos recibir por su parte algún donativo en especie en nuestra próxima visita a Ngozi!

Además, también nos hemos lanzado estos últimos meses, por primera vez, a la aventura de nuestro programa de reparto de tarjetas sanitarias para familias batwas en distintas comunidades, que les permite tener acceso al sistema burundés de salud. Un año más, hemos lanzado de nuevo nuestro ya famoso Programa de microcréditos en la Universidad de Ngozi, con el que desde hace años financiamos los estudios superiores de los mejores estudiantes de las distintas facultades de la Université de Ngozi. Y también te contamos un proyecto sencillo que nos hace especial ilusión: después de muchos años sufriendo en primera persona el esfuerzo que supone cortar leña con el hacha durante horas a 35 grados al sol en la casa de las Misioneras de la Caridad de Madre Teresa de Calcuta en Kirundo, nos han pedido, y hemos podido, comprarles una motosierra, lo que les supondrá un ahorro importante de dinero, tiempo y esfuerzo. Querida hacha: ¡ha sido un placer trabajar juntos pero no te echaremos de menos!

Aparte de todo esto, en los próximos meses se vienen bastantes proyectos que estamos deseando contarte: aducción de agua en Mureke, nuevas casas batwa, nuestro sueño de llevar electricidad a toda Ndava… Stay tuned!

Por último, un año más, y ya van 19, te contamos que volvemos a Burundi con nuestros programas de voluntariado internacional. Serán casi 100 voluntarios los que este verano tendrán la suerte de entregarse en el corazón de África: 1 grupo en junio para alumnos de bachillerato, dos grupos en julio para universitarios y dos grupos en agosto para jóvenes profesionales. Acabamos de lanzar el proceso, así que si no quieres perdértelo ya sabes: apúntate aquí.

España

En cuanto a novedades en España, te contamos que en octubre, celebramos nuestro I Torneo de Golf x Burundi. Tuvimos aforo completo, fue todo un éxito y este año repetiremos, así que si te gusta el deporte de los caballeros estate atento. Además, en diciembre celebramos la Navidad desde Burundi, y aunque este año no nos tocó la lotería, algún afortunado se llevó jamón del bueno cortesía de Montesierra a su casa… Y por último, estas Navidades, por octavo año consecutivo, volvimos a convertirnos en Reyes Magos y nos encargamos de conseguir los regalos de los 93 niños de la casa de las Misioneras de la Caridad de Madre Teresa de Calcuta: ¡muchas gracias por hacerlo posible!

También te contamos que seguimos con nuestro voluntariado mensual en Madrid, porque todo empieza en casa. Para apuntarte a echar una mano en nuestros planes con Down Madrid y las Misioneras de la Caridad, puedes hacerlo en nuestro grupo de WhatsApp y en nuestra web.

Además, te recordamos que seguimos metiéndole bastante caña a nuestra tienda de Imigambi, con café 100% social de Burundi, y a nuestra tienda de Isoko, con productos textiles de Burundi. Si quieres cambiar el mundo cada día desde casa ya sabes… ¡Más fácil imposible!

Por último, te contamos que, por cuarto año, nos hemos vuelto locos y lanzamos una nueva edición de “La 111”, el reto deportivo solidario por Burundi en el que recorremos sin parar 111 kilómetros a pie en menos de 24 horas. Será en Ávila el fin de semana del 12 al 14 de abril y puedes apuntarte aquí… si eres lo suficientemente valiente.

Y esto es todo; de momento. Si has llegado hasta aquí, solo podemos decirte gracias por estar siempre ahí. Volveremos pronto con más noticias, qué ganas de contarte… ¡Komera!

Hoy es un gran día

Hoy es un gran día

¡Hoy, 24 de febrero de 2026, es un gran día!

Con mucha emoción, por fin podemos gritar al mundo y contaros que nuestro proyecto “Creciendo juntos” ha ganado el Primer Premio al Voluntariado Universitario de la Fundación Mutua Madrileña entre un total de 90 proyectos de voluntariado en los que participan más de 1.500 alumnos, que estudian en 65 universidades españolas. El premio de 15.000€ se destinará íntegro para construir nuestra Escuela infantil “San Nicolás” en Ndava, Burundi. Pero se trata de mucho más que un premio: es la solución a un problema que nos permite cerrar el círculo de la educación en Ndava.

Porque en Ndava, la educación empezaba “tarde”, a los 6 años de edad, y los niños llegaban a la primaria con importantes carencias cognitivas y sociales, y sus familias vivían condicionadas: o los hermanos mayores dejaban de estudiar para cuidar a los pequeños, o los padres perdían su capacidad de trabajar al tener que quedarse en casa cuidándoles. O lo que es peor, los niños se quedaban solos en casa o vagando por los caminos, con todos los riesgos que eso supone. Ahora, un niño en Ndava podrá entrar en nuestra escuela infantil a los 3 años y no soltarnos la mano hasta la universidad.

Por todo esto, queremos dar las gracias de corazón a la Fundación Mutua Madrileña por creer en el poder de los jóvenes para cambiar el mundo, y a vosotros, socios y voluntarios, que nos habéis ayudado a hacerlo posible, animándonos siempre a hacer pequeñas cosas con mucho amor. Gracias a todos por apostar por Ndava y por este proyecto que hoy, más que nunca, es una realidad… ¡Komera!

¡Muchas gracias por estar siempre ahí!

Desde lo alto de la colina

Desde lo alto de la colina

Estos últimos meses han sido de muchos cambios: nuevo nombre, nueva imagen, nueva web… Ahora que ya están las aguas más tranquilas, queríamos aprovechar este impulso para contaros una buena noticia y es que, de ahora en adelante, queremos haceros más partícipes de lo que va pasando en nuestro día a día. Somos conscientes de que hemos estado un poco ausentes, al menos por email, porque ya sabéis que lo nuestro siempre ha sido más lo presencial, y que siempre hemos preferido poner el foco en lo realmente importante: los proyectos, las personas, y la realidad del terreno tanto en Burundi como en España. Aun así, creemos que también es importante contar lo que hacemos, para que todos los que estáis ahí al otro lado podáis vivir nuestra labor más de cerca, para compartir nuestras alegrías, nuestras dificultades, nuestros retos, nuestros sueños… Y también, por qué no, para aportar un poco de luz al mundo 🙂

Teniendo en cuenta lo anterior, y además del contenido que vamos publicando en Instagram, LinkedIn y YouTube, a partir de ahora queremos enviaros periódicamente también por aquí las novedades más importantes de todo lo que va pasando en KOMERA. Porque si para algo nació esta aventura hace ya 19 años fue para compartir: compartir nuestras inquietudes, compartir la vida, compartir nuestras ganas de cambiar el mundo… Y es que, en el fondo, la verdadera felicidad solo es posible al compartir y al salir de uno mismo y poner el foco en los demás.

Empezamos con lo importante: como sabéis, y si no es para hacérnoslo mirar, después de 18 años siendo “ASU”, y de rebelarnos con nuestra mayoría de edad recién cumplida, hemos pasado a llamarnos “KOMERA”, que hace referencia, en sentido literal, al “ánimo para conseguir grandes cosas en la vida”. Estamos felices porque representa a la perfección el por qué hacemos lo que hacemos, y porque nos permite llevar Burundi en nuestro corazón. Si queréis saber más, os dejamos todos los detalles del cambio de nombre aquí.

Además, os dejamos nuestra nueva web, donde podréis encontrar todos los detalles de quiénes somos, qué hacemos, por qué hacemos lo que hacemos… Y si os gustan los temas de diseño y queréis saber un poco más, os dejamos también cómo ha sido el proceso de rebranding.

Os contamos también en este sentido que en octubre hicimos un evento de lanzamiento de KOMERA en Caleido: fue una gran ocasión para presentar la nueva marca, hacer repaso de todos estos años y mirar juntos hacia el futuro, y, sobre todo, para hacer familia y compartir este momento tan especial de nuestra historia con todos los que pudisteis venir. Estamos terminando el vídeo recap de ese día tan especial y esperamos compartirlo muy pronto, así que de momento os dejamos el vídeo que hemos hecho explicando el porqué de KOMERA y el vídeo de “Los valientes”, que estrenamos con la nueva marca y que profundiza en lo más profundo de nuestra razón de ser.

El cambio a KOMERA supone un antes y después en nuestra historia, y queremos que esta nueva aventura vaya de la mano de tratar de poner palabras a lo que pasa por nuestro corazón. Si habéis estado en Burundi, sabéis que no siempre es fácil dar noticias a los que están “en casa”. La conexión no suele ser la mejor, y además siempre hay mil cosas que hacer, mil niños con los que disfrutar, mil líos que resolver, mil aventuras que vivir… Pero eso no quita que haya que hacer un esfuerzo para dar señales de vida de vez en cuando y compartir con nuestros seres queridos lo que van viendo nuestros ojos y lo que vamos viviendo en nuestro interior. En esos momentos, lo que solemos hacer es subir a lo alto de la colina: solo allí es posible encontrar un poquito de conexión, y sobre todo, un poco de paz para parar, hacer silencio, contemplar y abrir el corazón. Por eso, hemos querido llamar a esta nueva aventura “Desde lo alto de la colina”. Sentimos cierta responsabilidad porque somos conscientes de que nunca es fácil hablar de uno mismo, y menos cuando se trata de mostrar nuestra verdad más profunda, pero prometemos intentar hacerlo lo mejor posible, como siempre: haciendo pequeñas cosas con mucho amor.

La primera edición de “Desde lo alto de la colina” llegará en los próximos días, pero si necesitáis vuestra pequeña dosis de Burundi hoy mismo, os dejamos aquí abajo nuestro documental “La belleza salvará al mundo”, que estrenamos hace unas semanas de la mano de nuestros amigos Héctor Zurita y Pablo Garna, y que profundiza en cómo Burundi nos cambia la mirada… y la vida. Volvemos pronto con más noticias, qué ganas de contaros… ¡Komera!

¡Muchas gracias por estar siempre ahí!

 

Maestros del arte de vivir

Maestros del arte de vivir

Hace unos días volvíamos de Burundi. Hemos aprovechado este viaje, con más tiempo y calma que de costumbre, para visitar nuestros proyectos en terreno, reunirnos con nuestros socios locales y amigos, compartir con nuestros beneficiarios, explorar nuevas oportunidades y pensar nuevas ideas, descubrir nuevos lugares, organizar los cinco viajes que llevaremos a cabo este verano este verano en Burundi… Pero sobre todo, este viaje nos ha servido para seguir desenvolviendo el regalo que es Burundi. Y es que, por mucho que nos empeñemos una y otra vez en llevarlo todo perfectamente controlado, la vida siempre acaba imponiéndose en el corazón de África. Y así, una vez más, el país de las mil y una colinas nos ha ido sorprendiendo cada día. Con su sencillez, su alegría, su belleza, su vida entregada, su testimonio de fe… Burundi es un misterio que se revela poco a poco y se renueva continuamente, inundando nuestros corazones y transformando nuestra mirada y nuestra realidad.

Además, tuvimos la suerte de reunirnos con el Nuncio apostólico en Burundi, Monseñor Datanou, con Monseñor Gervais Banshimiyubusa, arzobispo de Bujumbura, y con el Padre Alexandre Awi Mello, Superior General de Schoenstatt. ¡Hemos podido compartir mucho y aprender mucho de ellos!

D. José Pedro Manglano, de Hakuna, con el P. Alexandre Awi, Superior General de Schönstatt y Carlos Bobillo

En este viaje, hemos tenido la suerte de que acompañara a Carlos Bobillo “Bobi”, de ASU ONG, nuestro querido Don José Pedro Manglano “Josepe”, fundador de Hakuna. A través de sus ojos, hemos podido redescubrir el verdadero sentido de nuestra misión, y confirmar aquella primera intuición que tuvimos hace ya 18 años: Burundi no merece la pena; merece la vida. Así nos contaba Josepe su experiencia en Burundi:

“A pesar de ser el país más pobre del mundo, este pueblo sorprende por su fe, su dignidad, su sencillez, su alegría y su belleza salvaje. Sí, todo fluye. Sin idealizarlo, sí es verdad que en este pueblo las relaciones son sanas: se relacionan bien con Dios, con la naturaleza, con la vida, con la muerte, con el dolor, con el tiempo, con la dificultad… Mucha vida. Mucha vida. Mucha vida. Dios se revela también aquí; especialmente aquí, en la gente sencilla. Se palpa que la pobreza de espíritu nos hace “obedientes” a la realidad, realidad que nunca se escapada de la palma de la mano de nuestro buen Dios. En su pobreza son unos maestros del arte de vivir. ¡Gracias!”

Don Josepe en la casa de las “Sisters”, Misioneras de la Caridad de Madre Teresa de Calcuta en Kirundo

Urakoze a ti por todo Josepe, ¡Burundi te espera siempre con los brazos abiertos!