Imigambi

Imigambi

Hoy llega al mundo nuestro proyecto Imigambi, y después de muchos años de trabajo nos cuesta compartir lo emocionados que estamos. Y es que este proyecto es el resultado de un largo camino… Un camino que nació sin saberlo con un primer viaje a Burundi hace ya más de 15 años y con una promesa al volver a Madrid: no olvidarnos de lo vivido en el corazón de África. Tras volver una vez, otra vez, y otra vez más, empezamos a conocer la realidad de Burundi, y a entender poco a poco los problemas y las riquezas del país más pobre del mundo. Y así, descubrimos que, entre sus mil colinas, Burundi esconde un tesoro: su café, que es uno de los mejores del planeta. Pero también, que los caficultores de Burundi eran los peor pagados del mundo. Y decidimos no quedarnos de brazos cruzados; y cambiar las reglas. Con todo esto en mente, allá por el año 2018, y después de 10 años desde nuestros primeros viajes a Burundi, nuestro querido Carlos Bobillo “Bobi” decidió dejar su trabajo de abogado en Madrid para irse a vivir a Burundi y dedicarse de lleno al sector del café, además de impulsar los proyectos de ASU en terreno.

 


Bobi en su etapa cafetera en Burundi

Allí en Ngozi pasó dos años entre cafetales, donde pudo ayudar a miles de agricultores, y descubrir todos los secretos de la industria. Con todo este bagaje, y tras comprobar en primera persona el grandísimo impacto del café en Burundi, al que se dedican más de 1 millón de burundeses -5 millones de personas si contamos a sus familias- y que supone el 80% de las exportaciones del país, hemos querido lanzar en España un proyecto de emprendimiento para seguir ayudando a los caficultores de Burundi desde España.

 


Burundi; un país que vive del café

Y así es como nace Imigambi, con el objetivo de producir el mejor café dándole el mejor futuro a los agricultores que con tanto cariño lo cultivan en Burundi, y de reinvertir todos nuestros beneficios en ellos. Y es que los agricultores son el corazón del proyecto. Por ello, valoramos y recompensamos justamente su trabajo y esfuerzo. Además, reinvertimos el 100% de los beneficios en cubrir la necesidad más básica en la zona rural en las que trabajamos: con cada paquete de Imigambi se financia el acceso a electricidad durante un año a la familia de agricultores que lo ha producido.

 


Los agricultores, el corazón del proyecto

“Imigambi” es una canción burundesa que habla de los proyectos que Dios tiene para nosotros y que, tras mucho esfuerzo, acaban cumpliéndose. Este proyecto busca cumplir esos sueños. Y es que Imigambi es el único café que no quita el sueño, sino que permite seguir soñando. Porque podemos hacer de lo ordinario algo extraordinario. Porque todos podemos cambiar el mundo. Cada día 🙂 Toda la info y pedidos en www.imigambi.org

 

 

2024, confiando mucho

2024, confiando mucho

Se acerca el final del año y, como cada diciembre de los últimos años, es un buen momento para hacer un repaso de todo lo transcurrido en estos últimos doce meses.

Este año nos llevamos muchos aprendizajes. Todos ellos se pueden resumir en lo siguiente: tenemos que confiar mucho más. Y es que por muchas previsiones, business plans o estrategias que podamos hacer, cada año nos encontramos con la misma situación: la vida siempre va por delante y nos sorprende una vez tras otra.

Y es que un año más, hemos batido todos los récords. Y no porque nos lo hayamos propuesto ni porque hayamos hecho nada especial, sino porque hemos puesto el corazón en todo lo que hemos hecho. Y es que ha pasado todo tan rápido que ahora, echando la vista atrás, es cuando nos damos cuenta de todo lo que hemos conseguido. Son muchas cosas y seguro que se nos olvidan unas cuantas, pero nos hace mucha ilusión hacer un pequeño repaso con vosotros…

Empezamos el año abriéndoos nuestro corazón con nuestro proyecto Umutima, donde distintos voluntarios de ASU nos han ido contando cada viernes sus vivencias en el corazón de África. También aprovechamos para contaros los distintos proyectos que estamos haciendo con LEGO tanto en nuestra escuela primaria de Ndava como Madrid de la mano de la Fundación Down Madrid.

La primavera nos cundió mucho: primero nos fuimos a correr 111km para financiar nuestra escuela secundaria, y después estuvimos en Burundi llevando a cabo nuestra primera campaña quirúrgica con grandísimo éxito. Aprovechamos el viaje para llevar un ecógrafo a nuestro Centro Materno Infantil “San Lucas” de Ndava, donde un año más hemos realizado cientos de partos y miles de atenciones médicas sobre todo en epidemias y malnutrición.

También en primavera empezamos la construcción de nuestra Escuela Secundaria Técnica “San José” de Ndava, que ya está punto de finalizar y que pronto permitirá que los 950 alumnos de nuestra escuela primaria que tengan motivación y capacidades para ello puedan continuar sus estudios hasta la universidad gracias a nuestros acuerdos con el Ministerio de Educación de Burundi y con la Université de Ngozi, con quien seguimos llevando a cabo nuestro proyecto de microcréditos universitarios.

Llegó el verano, y con él cuatro viajes a Burundi, donde nos dimos cuenta un año más que “ahí es”.  A la vuelta, fuimos conscientes de que teníamos que contar todo lo que habíamos visto y oído y lanzamos un proyecto de construcción de casas para la etnia batwa y también de un pozo.

Cerramos el año con un viaje al corazón para documentar y compartir con el mundo la labor que llevamos a cabo en el corazón de África desde hace 16 años, con para darle un último empujón a nuestra escuela secundaria, con el lanzamiento de una en Burundi y con diversos eventos (Open Mics, capeas, afterworks, etc.) y varias pequeñas iniciativas hechas con mucho amor: campaña de reyes magos, recogida de alimentos, una silla para Benitha, una casa para Gilby, un paso más para Huevi… Y por supuesto, ¡con nuestra tradicional lotería que este año sí ha tocado!

Nada de todo esto habría sido posible sin la suma de muchos granitos de arena:

• En primer lugar, la de los socios que nos apoyáis incondicionalmente cada año. ¡Gracias por recordarnos cada día que se puede estar lo suficientemente loco como para creer que cambiar el mundo es posible!
• En segundo lugar, la de las empresas que este año habéis apostado por nuestros proyectos: Deloitte Legal, Key Capital, LEGO España, BCG, PwC, Ashurst, Trinity College, Clifford Chance… ¡Gracias por confiar en nosotros y por sumaros al cambio!
• En tercer lugar, la de todos los donantes que habéis colaborado con nosotros a lo largo del año en nuestras distintas campañas, iniciativas, retos, eventos… ¡Cada granito de arena cuenta!
• Y por último, la de los voluntarios que habéis compartido con nosotros vuestro tiempo libre y vuestros conocimientos, vuestros esfuerzos, vuestras tristezas y vuestras alegrías, vuestras ganas de cambiar el mundo… ¡Pequeñas cosas con mucho amor!

Y ya está, eso es todo. Bueno, en realidad no, al revés. Y es que esto no ha hecho más que comenzar. Porque el 2024 ya asoma por la puerta lleno de novedades: campañas médicas, verano de récord, proyectos de cooperación bastante increíbles, nueva marca de café… Y todo ello, acompañado de un salto mortal en nuestra comunicación con el que esperamos poder contaros mucho más y mejor todo lo que hacemos.

Todo lo conseguido es una pasada y por supuesto estamos muy contentos de seguir batiendo récords y de poder ayudar cada día a más gente, pero no podemos ignorar nuestro principal aprendizaje de este año: confiar más. Esto no quiere decir que no pongamos todos nuestros medios y talentos para seguir creciendo y llegando más lejos, pero sí que nos dejemos llevar mucho más y que confiemos en que si ponemos nuestro corazón en todo lo que hacemos la vida nos estará esperando una vez más con regalos y sorpresas que no podemos ni imaginar. No nos olvidemos: “Soñad y os quedaréis cortos”.

¡Ahí es!

¡Ahí es!

Este verano, una vez más, hemos vuelto a casa.

Y ahora, ya de vuelta a la realidad, nos sentimos en la obligación de contar todo lo que hemos vivido, aunque la verdad es que no sabemos muy bien por dónde empezar. Pero merece la pena intentarlo, porque si algo hemos aprendido estos meses es que tenemos que compartir con el mundo ese gran regalo que es Burundi, que después de tantos años seguimos sin ser capaces de entender del todo, y que sigue descubriéndose poco a poco, en lo escondido.

Y es que Burundi se nos ha revelado una vez más como una realidad completamente diferente, oculta para la mayoría pero muy palpable para aquellos que tienen los ojos del rostro -y del corazón- bien abiertos.

Este año, sabíamos que todo iba a ser diferente. Empezando porque hemos batido todos nuestros récords: en total hemos sido 70 españoles -y algún que otro mexicano infiltrado- los que hemos podido disfrutar de la realidad del corazón de África, de ese pequeño rincón del mundo al que tenemos la suerte de poder llamar casa. Ha sido el año de más viajes -cuatro en total- y de más jóvenes trabajando para poder seguir desarrollando proyectos y abriendo nuevas vías de colaboración, pero si algo hemos aprendido es que los números dan igual, porque lo verdaderamente importante ha sido la huella que todas estas experiencias han dejado en Burundi y en nuestro corazón.

Arrancamos el mes de junio con un grupo de 17 jóvenes del colegio Aldovea que llevaron a cabo, como desde hace ya más de 15 años, un campamento de verano para 125 niños, repartieron material de cooperación y, como novedad, ayudaron a construir nuestra nueva escuela secundaria técnica en Ndava cuyas obras están en plena ejecución. Acabaron, dónde si no, trabajando con las Misioneras de la Caridad en Kirundo, ese lugar lleno de paz y amor al que nunca nos cansaremos de volver.

Grupo del colegio Aldovea en la construcción de nuestra Escuela Secundaria Técnica San José de Ndava

Y llegó julio, y con la llegada del nuevo mes casi 40 jóvenes aterrizaron en Burundi. Durante su estancia en Burundi, los universitarios se dividieron en dos grupos para llevar a cabo durante todo el mes nuestro tradicional campamento de refuerzo escolar en nuestra escuela primaria de Ndava, y para trabajar mano a mano con nuestras queridas sisters de Kirundo. Así latió nuestro corazón esas semanas:

“Cuando volvamos a Madrid y vuelva nuestra rutina, nuestro cansancio y nuestros miedos, no dejes por favor que nos olvidemos de todas estas personas y de su ejemplo, porque claramente nos estás hablando a través de ellos. Y es que aunque muchas veces no podamos comunicarnos fácilmente, estas personas nos hablan. Nos hablan a través de la sinceridad de su mirada y de la alegría contagiosa de su sonrisa. Y en el fondo, a través de su ejemplo, eres Tú quien nos habla, regalándonos un inagotable testimonio de fe y esperanza. Qué suerte poder aprender tanto de ellos y de Ti. Ojalá no lo olvidemos nunca.”

Grupo de universitarios en el tradicional campamento de verano en nuestra escuela primaria de Ndava

Por último, en el mes de agosto aterrizaron en Burundi 16 jóvenes profesionales que decidieron pasar sus pocas vacaciones dándose a los demás. Empezaron en la Universidad de Ngozi impartiendo un curso de desarrollo personal y profesional para más de 400 alumnos (la previsión inicial era de 150…) y a la vez llevaron a cabo un campamento de niños por las tardes. Acabaron su viaje también en Kirundo con las sisters, que nos abrieron de par en par las puertas de su casa -y de su corazón- como llevan haciendo desde hace más de 15 años y como han hecho una vez más a lo largo de los 3 meses que hemos pasado con ellas este verano. Con ellas, pudieron compartir varios días de entrega y de oración que les unieron aún más como familia.

Esa unión hizo brotar el espíritu de esta manera:

“Fuimos unos y volvimos otros, los mismos pero distintos. Corazón lleno. Tratando de asimilar todo lo vivido en el corazón de África. Aprendimos que es difícil comunicarse con personas que no hablan tu mismo idioma, pero que es fácil entenderse con el lenguaje del amor: abrazos, besos, sonrisas y bailes; no se necesita más. Hemos comprendido que, cuanto más das y más vacío te quedas, más espacio hay para llenarse con Amor y paradójicamente, más lleno estás. Hemos aprendido que tenemos que agradecer más, hasta lo más pequeño. Porque es nuestro deber y salvación dar gracias siempre y en todo lugar. Que es ahí. Ahí dónde el corazón vibre, la cabeza esté en calma y el alma contenta. ¡Ahí es!”

Grupo de jóvenes profesionales en la casa de las Misioneras de la Caridad de Kirundo

Ya os lo decíamos: no sabíamos muy bien cómo contaros con detalle todo lo vivido estos meses. Pero en el fondo los detalles dan igual, porque más que todas las vivencias, simplemente queríamos compartir lo que llevamos en nuestro corazón. Compartir que tenemos que dar gracias. Compartir que somos testigos de una realidad tras la cual se esconde el sentido del sufrimiento y el secreto de la felicidad. Compartir que Burundi es un regalo y que en nuestras manos está lo que queremos hacer con él. ¡Compartir que ahí es!

“La 111” – Ruta Teresiana Benéfica 111km

“La 111” – Ruta Teresiana Benéfica 111km

Después de correr la I Maratón de Burundi, hemos terminado de perder la cabeza. Porque 111km no son tantos y porque estamos locos por cambiar el mundo 🙂

Hemos pensado que la Ruta Teresiana de 111 kilómetros, que normalmente se hace en 4 etapas, nos sabe a poco y la vamos a intentar recorrer en una sola. Suena a locura, y efectivamente lo es. La idea es caminar durante 24 horas (o menos), sin dormir, sin echarse la siesta, básicamente sin parar. Saldremos desde Alba de Tormes el sábado 25 de marzo por la mañana, y llegaremos a Ávila el domingo 26 al mediodía. Durante el camino: risas, lloros… ¡incluso delirios! Pero, sobre todo, lo que no faltará en ningún momento es ilusión y esperanza.

El objetivo del reto: recaudar fondos para la construcción de nuestra escuela secundaria técnica en Ndava, Burundi. Porque andando también podemos cambiar el mundo, y porque «cada paso cuenta». Y es que en cada paso que demos, nos acordaremos al mismo tiempo de todos los que nos apoyáis en esta locura y que con vuestro esfuerzo nos empujáis hacia la meta, y por supuesto tendremos muy presentes también a todos esos niños, de Burundi y de cualquier parte del mundo, que cada día se ven obligados a caminar durante innumerables horas simplemente para poder estudiar y tener un futuro. Por eso, daremos siempre «un paso más por los que no pueden rendirse».

Para conocer toda la info sobre este reto entra aquí.

Construyendo el futuro en Ndava – LEGO

Construyendo el futuro en Ndava – LEGO

Hace un año, por estas fechas, Jaime Bobillo de LEGO y Carlos Bobillo de ASU se subían en un avión rumbo a Burundi con una misión “secreta”. Entre otras muchas cosas, uno de los objetivos de ese viaje era lanzar un proyecto piloto en nuestra querida Ndava, un proyecto totalmente innovador del que no hemos querido contar nada hasta comprobar que tenía sentido y que realmente podía mejorar la vida de las personas con las que trabajamos día a día en Burundi.

Hoy, un año después de su lanzamiento, y tras comprobar el gran impacto que está teniendo el proyecto en Burundi, nos hace mucha ilusión contaros que nos hemos aliado con LEGO para desarrollar proyectos tanto en Burundi como en España, convirtiéndonos en unos de sus 3 partners en nuestro país.

El primer proyecto que hemos desarrollado conjuntamente en Burundi, “Build Your Tomorrow”, es un programa para el fomento de la creatividad y el desarrollo personal a través de LEGO para los niños de nuestra escuela primaria San Josemaría de Ndava, con el objetivo de potenciar su integración a todos los niveles.

Asimismo, en España ya llevamos varios meses colaborando también con LEGO, habiendo desarrollado conjuntamente distintos proyectos con niños en riesgo de exclusión (de la mano de la Fundación Hakuna) y con síndrome de Down (en colaboración con Down Madrid).

La idea con estos proyectos es muy sencilla: buscamos explorar el lado más creativo de los niños, dando rienda suelta a su imaginación y a sus sueños para que comiencen a construir su futuro lo antes posible. Porque creemos que jugar es algo que deben hacer todos los niños del mundo. Y no solo porque los niños tienen que pasárselo bien, que por supuesto, sino porque jugar estimula su curiosidad, despierta su creatividad, les ayuda a expresar sus ideas e inspira el amor por el aprendizaje para toda su vida. Y es que está demostrado que los niños que juegan y aprenden haciéndolo, adquieren todo tipo de habilidades para afrontar los retos de su vida futura.

Ampliación de la escuela de Ndava de Komera

Escuela primaria San Josemaría donde llevamos a cabo el proyecto “Build Your Tomorrow”

Con nuestro proyecto “Build Your Tomorrow” buscamos que los casi 1.000 niños de nuestra escuela primaria de Ndava, que pronto serán 1.500 con la secundaria que estamos construyendo, jueguen aprendiendo y aprendan jugando. En concreto, el proyecto consiste en la organización de talleres semanales de LEGO con una duración de 2 horas. Estos talleres son impartidos por un profesor con formación previa en LEGO y se llevan a cabo con materiales donados por la Fundación LEGO que hemos trasladado específicamente a Burundi para este proyecto.

Proyecto educativo de LEGO y KOMERA en Burundi

Trabajando en equipo para lograr mejores resultados

Además de todo lo anterior, creemos que el proyecto “Build Your Tomorrow” refuerza de forma inmejorable el método de aprendizaje a través de valores y virtudes que desarrollamos en nuestra escuela de Ndava, pues fomenta valores universales como el respeto, la confianza, la creatividad, la generosidad, la paciencia, la voluntad, la tolerancia, la reflexión colectiva, la colaboración, la superación, etc. Y además, favorece la integración de los niños, pues al comunicar sus pensamientos, al comprender a los demás a través de la interacción y al compartir ideas, los alumnos no solo son capaces de disfrutar con los demás, sino que también pueden construir relaciones más fuertes entre ellos.

Y es que, en este proyecto, los niños son los verdaderos protagonistas. Son ellos los que eligen, prueban diferentes métodos y dirigen sus propios experimentos, y esto es lo que vemos que marca la diferencia a la hora de aprender. Eso no significa que el profesor no participe. Pero sí lo hace de forma distinta, dejando que sean los niños quienes tomen sus propias decisiones para acelerar su aprendizaje. Pudimos ver un ejemplo muy claro durante nuestro viaje a Burundi, cuando el profesor retó a los niños a construir la torre más alta posible sin que esta se cayese, guiándoles en la existencia de un problema y en el desafío que suponía, pero sin revelarles la solución de ensanchar la base.

Proyecto educativo de LEGO y KOMERA en Burundi

“Lo importante es jugar aprendiendo y aprender jugando”

Un año después de su lanzamiento, empezamos a ver poco a poco los resultados del proyecto “Build Your Tomorrow” en los niños, así como la buenísima acogida que está teniendo en la escuela tanto por parte de los alumnos como de los profesores. Y por eso, hoy nos hace especial ilusión contaros nuestra alianza con LEGO para comenzar a construir el futuro de los niños de nuestra escuela de Ndava. Porque los niños son niños, nazcan donde nazcan, y dejarían de serlo si nos olvidamos de su futuro. ¿Te animas a construirlo juntos?