por KOMERA | Feb 25, 2016 | Colaboraciones, Eventos
Antes que nada ¡mil millones de gracias! Lo del jueves pasado fue emocionante, ver cómo reaccionasteis ante nuestra propuesta para ayudar a los demás fue demasiado… más aun cuando el viernes a primera hora recibíamos este mensaje de una voluntaria ¡GRACIAS A TI!
Hoy me levanto contenta y feliz por la buena noche que pasamos ayer riendo mientras ayudábamos a los demás. Es precioso ver como un grupo de jóvenes se unen por una buena causa, ver que hay gente cuya ambición por ayudar a los demás mueve masas.
Hay épocas en las que simplemente te dejas llevar por la corriente y no te paras ni un minuto a pensar si estás haciendo lo correcto, si te estás esforzando lo suficiente. Tengo la inmensa suerte de contar con un grupo de amigos, tanto mis compañeros de viajes a Burundi, como el resto de voluntarios y amigos de voluntarios que he ido conociendo estos últimos años, que con su buena voluntad, su felicidad, y su espíritu de compañerismo, me van recordando que es importante recapacitar, pensar y volver a empezar. Con las mismas o con más ganas.
Hoy no escribo para dar gracias por haber vivido Burundi. Burundi fue sin duda un antes y un después en mi vida. Me tocó de pleno el corazón y me llevo experiencias, momentos, personas, y recuerdos para siempre. Me llevé una nueva forma de ver la vida. Pero hoy, doy gracias por esas personas tan BUENAS que te hacen querer ser mejor. Doy gracias a todos los que gestionan y coordinan ASU, por tener esa ambición por hacer de todo algo mejor. Por sus ideas, su esfuerzo, su tiempo, y sus ganas. Y por supuesto a todos los voluntarios que trabajan duro y dedican sus vidas y su tiempo a los demás. Y es que si das el paso, te das cuenta de que con cambiar al menos un poquito la vida de alguien a mejor, ya ha merecido la pena.
Este pasado jueves 18 de febrero tuvo lugar el Afterwork “Voices for Burundi”, en La Cocina RockBar, con la actuación de Gentleman Clef, Nacho Sánchez Sierra a los platos y la participación de un montón de marcas que quisieron formar parte del proyecto. Gracias una vez más a todos por venir y colaborar con nuestros proyectos, mención especial a las marcas que quisieron formar parte de ello Capicua Collection + LAPIKO + Mr.Boho + Colovrs + Men&Barley + BlueBanana + DIDAI shoes + Mahé + Malmok 7m + #ASUrunners ¡mil millones de gracias!
Todo lo recaudado irá íntegramente destinado a los proyectos que Asociación Solidaria Universitaria (ASU ONG) lleva a cabo a lo largo del año en las ciudades más pobres de Burundi, dando soporte y ayuda para el abastecimiento de medicinas a hospitales, impartiendo cursos en la universidad, organizando campamentos o construyendo pozos y escuelas… ¡este verano estará acabada la ampliación en la que 950 niños y niñas podrán recibir educación a diario!
Ya podéis ver todas las demás fotos en nuestro álbum de Facebook.
por KOMERA | May 7, 2015 | Cooperación al desarrollo, Eventos, Premios, Voluntariado
Y por fin llegó el gran día. El pasado 21 de abril, la Fundación Mutua Madrileña, en un solemne acto presidido por el ministro de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad, Alfonso Alonso, y el presidente de la Fundación, Ignacio Garralda, reconoció las mejores iniciativas solidarias impulsadas por los jóvenes universitarios.
El acto, cargado de una gran ilusión, emotividad y compromiso con los más desfavorecidos, se celebró en el marco de la entrega anual de Ayudas Sociales de la Fundación Mutua Madrileña, en el que la entidad repartió un total de 650.000 euros que se destinarán a financiar 37 proyectos de acción social. Estos proyectos tienen como fin mejorar la calidad de vida de jóvenes en riesgo de exclusión social, personas con discapacidad, menores con problemas de salud, luchar contra la violencia de género e impulsar iniciativas de cooperación al desarrollo.
Aquí os dejamos las instantáneas que muestran el momento en el que los jóvenes de los proyectos ganadores de la II Edición de los Premios al Voluntariado Universitario recogen los merecidos galardones. ¡Enhorabuena a todos y la mayor de las gratitudes por vuestro trabajo!

Elena Terry, voluntaria del proyecto “Centro de acompañamiento”, de la Asociación Bokatas

Alba García, voluntaria del proyecto “Voluntariado hospitalario para niños ingresados”,
de la Asociación de Padres de Niños con Cáncer de la Comunidad Valenciana (ASPANION)

Ángela Cabrera del proyecto “Despiértate”, que desarrolla la Asociación Síndrome de Down de Lleida

María Alonso, voluntaria del proyecto “Mulleres colleteiras”, impulsado por Arquitectos sin Fronteras
y estudiantes de Arquitectura de la Universidad de A Coruña

Gaspar González-Palenzuela Gracia, responsable del proyecto y comunicación del proyecto
“Ampliación de la escuela de Ndava en Burundi”, promovido por Asociación Solidaria Universitaria

Aurora Gallardo, voluntaria del proyecto “Casa de la Juventud”, de la Fundación San Juan del Castillo
Algunos de nuestros voluntarios no quisieron perderse el evento, y estuvieron presentes en la torre de Cristal de la Mutua Madrileña, en representación de todos aquellos que durante todos estos años nos habéis ayudado y habéis hecho todo esto posible. Muchísimas gracias a todos lo que de una u otra manera habéis colaborado durante estos años con ASU, voluntarios, donantes, amigos, familia, asistentes a nuestros múltiples eventos… ¡Gracias a vosotros la escuela estará terminada este verano! Unos 900 niños y niñas podrán recibir educación primaria diaria, se dice pronto… ¡URAKOZE!



Esta entrada se publicó en el blog de premiosvoluntariado.com y contiene etiquetas con Arquitectos sin fronteras, Asociación Bokatas, Asociación Síndrome de Down de Lleida, Asociación Solidaria Universitaria, ASPANION, Fundación Mutua Madrileña, Fundación San Juan del Castillo, la Asociación de Padres de Niños con Cáncer de la Comunidad Valenciana, Mutua Madrileña, Premios voluntariado Fundación Mutua Madrileña, Universidad de A Coruña, Voluntariado universitario.
por KOMERA | Abr 27, 2014 | Eventos, Testimonios
“Vosotros sois la sal de la tierra… Vosotros sois la luz del mundo”. (Mt 5, 13-14)
Mensaje del Santo Padre JPII para la XVII Jornada Mundial de la Juventud.
¡Nosotros también hemos tenido representación durante la ceremonia de hoy!
Algunas de nuestras voluntarias han estado en la canonización de Juan XXIII y Juan Pablo II esta mañana en Roma ¡todas vuestras intenciones y colaboraciones con ASU han estado presentes en el Vaticano! Nos hemos acordado de todos aquellos que habéis sido participes, de una u otra manera, de todo lo que hemos hecho durante estos años.
Homilía Canonización JPII y JXIII
“En el centro de este domingo, con el que se termina la octava de pascua, y que San Juan Pablo II quiso dedicar a la Divina Misericordia, están las llagas gloriosas de Cristo resucitado.
Él ya las enseñó la primera vez que se apareció a los apóstoles la misma tarde del primer día de la semana, el día de la resurrección. Pero Tomás aquella tarde no estaba; y, cuando los demás le dijeron que habían visto al Señor, respondió que, mientras no viera y tocara aquellas llagas, no lo creería. Ocho días después, Jesús se apareció de nuevo en el cenáculo, en medio de los discípulos, y Tomás también estaba; se dirigió a él y lo invitó a tocar sus llagas. Y entonces, aquel hombre sincero, aquel hombre acostumbrado a comprobar personalmente las cosas, se arrodilló delante de Jesús y dijo: «Señor mío y Dios mío» (Jn 20,28).
Las llagas de Jesús son un escándalo para la fe, pero son también la comprobación de la fe. Por eso, en el cuerpo de Cristo resucitado las llagas no desaparecen, permanecen, porque aquellas llagas son el signo permanente del amor de Dios por nosotros, y son indispensables para creer en Dios. No para creer que Dios existe, sino para creer que Dios es amor, misericordia, fidelidad. San Pedro, citando a Isaías, escribe a los cristianos: «Sus heridas nos han curado» (1 P 2,24; cf. Is 53,5).
San Juan XXIII y San Juan Pablo II tuvieron el valor de mirar las heridas de Jesús, de tocar sus manos llagadas y su costado traspasado. No se avergonzaron de la carne de Cristo, no se escandalizaron de él, de su cruz; no se avergonzaron de la carne del hermano (cf. Is 58,7), porque en cada persona que sufría veían a Jesús. Fueron dos hombres valerosos, llenos de la parresía del Espíritu Santo, y dieron testimonio ante la Iglesia y el mundo de la bondad de Dios, de su misericordia.
Fueron sacerdotes, obispos y papas del siglo XX. Conocieron sus tragedias, pero no se abrumaron. En ellos, Dios fue más fuerte; fue más fuerte la fe en Jesucristo Redentor del hombre y Señor de la historia; en ellos fue más fuerte la misericordia de Dios que se manifiesta en estas cinco llagas; más fuerte la cercanía materna de María.
En estos dos hombres contemplativos de las llagas de Cristo y testigos de su misericordia había «una esperanza viva», junto a un «gozo inefable y radiante» (1 P 1,3.8). La esperanza y el gozo que Cristo resucitado da a sus discípulos, y de los que nada ni nadie les podrá privar. La esperanza y el gozo pascual, purificados en el crisol de la humillación, del vaciamiento, de la cercanía a los pecadores hasta el extremo, hasta la náusea a causa de la amargura de aquel cáliz. Ésta es la esperanza y el gozo que los dos papas santos recibieron como un don del Señor resucitado, y que a su vez dieron abundantemente al Pueblo de Dios, recibiendo de él un reconocimiento eterno.
Esta esperanza y esta alegría se respiraban en la primera comunidad de los creyentes, en Jerusalén, como se nos narra en los Hechos de los Apóstoles (cf. 2,42-47). Es una comunidad en la que se vive la esencia del Evangelio, esto es, el amor, la misericordia, con simplicidad y fraternidad.
Y ésta es la imagen de la Iglesia que el Concilio Vaticano II tuvo ante sí. Juan XXIII y Juan Pablo II colaboraron con el Espíritu Santo para restaurar y actualizar la Iglesia según su fisonomía originaria, la fisonomía que le dieron los santos a lo largo de los siglos.
No olvidemos que son precisamente los santos quienes llevan adelante y hacen crecer la Iglesia. En la convocatoria del Concilio, San Juan XXIII demostró una delicada docilidad al Espíritu Santo, se dejó conducir y fue para la Iglesia un pastor, un guía-guiado. Éste fue su gran servicio a la Iglesia; fue el Papa de la docilidad al Espíritu.
En este servicio al Pueblo de Dios, San Juan Pablo II fue el Papa de la familia. Él mismo, una vez, dijo que así le habría gustado ser recordado, como el Papa de la familia. Me gusta subrayarlo ahora que estamos viviendo un camino sinodal sobre la familia y con las familias, un camino que él, desde el Cielo, ciertamente acompaña y sostiene.
Que estos dos nuevos santos pastores del Pueblo de Dios intercedan por la Iglesia, para que, durante estos dos años de camino sinodal, sea dócil al Espíritu Santo en el servicio pastoral a la familia. Que ambos nos enseñen a no escandalizarnos de las llagas de Cristo, a adentrarnos en el misterio de la misericordia divina que siempre espera, siempre perdona, porque siempre ama”.