Desde nuestro origen, el corazón de KOMERA han sido nuestros programas de voluntariado internacional, por lo que un año más volvemos a lanzar nuestro voluntariado en Burundi durante el verano. Viajaremos en distintos grupos desde Madrid, y alrededor de una centena de voluntarios tendremos la suerte y la oportunidad de trabajar, de servir y de vivir en el entorno de nuestros proyectos en Burundi.
En estos programas, buscamos transformar la vida de las personas que se benefician de nuestros proyectos, transformando también al mismo tiempo nuestra vida al ver el mundo con otros ojos, lo que hace que volvamos a nuestras realidades con un corazón nuevo. Y es que en estos programas son clave las vivencias compartidas entre lo que llevamos desde España (nuestro cariño, conocimientos, recursos, valores, etc.) y lo que recibimos en Burundi (fe, sentido del sufrimiento, resiliencia, alegría, confianza, esperanza…).
1) En junio, el Colegio Aldovea arrancará nuestro trabajo en Burundi. Construiremos viviendas para familias batwa, financiadas por los propios voluntarios y familias del colegio. Los batwa son una etnia pigmea muy minoritaria que vive al margen de la sociedad en Burundi, resultando los más pobres entre los pobres, una comunidad olvidada a ojos del mundo que vive hacinada en cabañas de paja sin luz, agua ni electricidad. Después nos trasladaremos a Kirundo, al norte del país, para ponernos a disposición de las Misioneras de la Caridad de Madre Teresa de Calcuta para ayudar en todas las necesidades del hogar, atendiendo a niños, ancianos y enfermos.
2) En julio, los universitarios tomarán el relevo, divididos en dos grupos, tras meses previos de mucho trabajo en Madrid para preparar el proyecto. El proyecto dura un mes y, como siempre, empezaremos con el tradicional campamento en nuestra escuela de Ndava, compartiendo dos semanas con cientos de niños que nos enseñarán que el amor es la mejor escuela. Después, nos sumergiremos durante otras dos semanas en el oasis de paz que es la casa de las Misioneras de la Caridad de Madre Teresa de Calcuta en Kirundo, para de nuevo, servir y aprender de las Sisters haciendo pequeñas cosas con mucho amor.
3) En agosto, para cerrar el verano, los jóvenes profesionales aterrizarán en Burundi durante tres semanas, divididos también en 2 grupos. Comenzaremos una primera etapa de 10 días con nuestro conocido curso de desarrollo personal y capacitación profesional en la Université de Ngozi, y por las tardes, nos esperará más trabajo: deportes, campamentos con niños, construcción de casas, clases de español… Tras poner fin a nuestra etapa en Ngozi, nos trasladaremos otros 10 días a Kirundo, para cerrar nuestra estancia en Burundi pasando unos días con las Misioneras de la Caridad de Madre Teresa de Calcuta, atendiendo a las labores del hogar.
IMPORTANTE: la duración del programa (4 semanas en julio y 3 semanas en agosto) y las fechas son fijas e inamovibles (viajaremos todos juntos tanto a la ida como a la vuelta). Es necesario ver la sesión informativa que ya tuvimos el 2 de febrero, y una vez cumplimentado el formulario, tendremos una entrevista personal. La involucración durante los meses previos es intensa y es fundamental: habrá varias reuniones y días de trabajo presenciales en Madrid, donde aprovecharemos para hacer piña y prepararemos el proyecto, las clases, los materiales que llevamos a Burundi, las recaudaciones de fondos… Burundi empieza aquí 🙂