Un año más vamos a repetir nuestro viaje de voluntariado en verano. 5 grupos viajarán desde Madrid, y alrededor de una centena de voluntarios tendrán la suerte y la oportunidad de trabajar, de servir y de vivir en el entorno de nuestros proyectos en Burundi
En junio, por tercer año consecutivo, arrancarán nuestras andanzas en Burundi con el Colegio Aldovea. Las dos primeras semanas contruiremos de principio a fin 2 viviendas para familias batwa, financiadas por los propios voluntarios del colegio. Los batwa son una etnia pigmea muy minoritaria que vive al margen de la sociedad en Burundi. Son los más pobres entre los pobres, una comunidad olvidada a ojos del mundo que vive hacinada en cabañas de paja sin luz, agua ni electricidad. Después nos trasladaremos a Kirundo, al norte del país, para ponernos a disposición de las Misioneras de la Caridad para ayudar en todas las necesidades del hogar, atendiendo a niños, ancianos y enfermos. Un lugar lleno de paz y trabajo al que nunca nos cansamos de volver.
En julio, los universitarios tomarán el relevo, divididos en dos grupos. Tras unos meses previos de mucho trabajo en Madrid preparando el proyecto, finalmente llegará el momento de la verdad. Como siempre, empezaremos con el tradicional campamento en nuestra escuela de Ndava, compartiendo dos semanas con cientos de niños que nos han enseñarán que el amor es la mejor escuela. Después, nos sumergiremos en el oasis de paz que es la casa de las Misioneras de la Caridad en Kirundo, para de nuevo, ayudar en todas las necesidades del hogar.
Para cerrar el verano, los jóvenes profesionales aterrizarán en agosto a Burundi para estar 3 semanas colaborando con todos nuestros proyectos. Comenzaremos con nuestro conocido curso de desarrollo personal y capacitación profesional en la UNG, que prepararemos durante el año y que este verano ha tendrá un aliciente extra gracias a las clases de IA. Por las tardes, nos esperará más trabajo: deportes, campamentos con niños, construcción de casas, clases de español… Tras poner fin a nuestra etapa en Ngozi, nos trasladaremos a Kirundo, para cerrar nuestra estancia en Burundi pasando unos días con las Misioneras de la Caridad, atendiendo a las labores del hogar.