Instalación solar fotovoltaica en ndava
Líneas de Actividad
Infraestructuras, Sanidad
Lugar
Burundi
Estado
Completado
Progreso
100%
Descripción
Nuestra instalación solar fotovoltaica de Ndava, compuesta por 36 placas fotovoltaicas de última generación, baterías y equipos (con un total de 54 kWh), realizada en 2022, nos permite facilitar energía renovable a nuestro Centro Materno Infantil “San Lucas”, en el que llevamos a cabo unos 500 partos y 25.000 atenciones sanitarias cada año.
Debido a la localización del centro en Burundi, en un entorno rural totalmente remoto y sin acceso a suministros, no teníamos acceso a electricidad. La solución de urgencia fue instalar una pequeña placa para funcionar durante el día y un generador para poder recibir y atender pacientes también por la noche, pues nunca se sabe cuándo puede venir un parto o una urgencia. Pero necesitábamos una solución duradera y sostenible que no nos hiciese depender de los vaivenes del combustible en Burundi, que no son pocos. Y así es como este proyecto viene a poner solución a uno de los principales problemas de Burundi, que es uno de los países con menor acceso a electricidad del mundo. De esta forma, nuestro centro materno infantil puede funcionar 24 horas al día de forma autónoma, lo cual se revela imprescindible.
Cabe destacar que este proyecto se ha desarrollado de la mano de la Fundación EKI, con quien hemos trabajado intensamente en el dimensionamiento del proyecto en terreno, en la compra y preparación de los materiales, en el envío de todo el material en contenedor desde España, en el traslado de los técnicos desplazados desde España hasta Burundi y por supuesto en el propio montaje y puesta a punto de la instalación en Ndava. Una de las claves de este proyecto es que, gracias a un router y a una antena que hemos desplegado en nuestro centro, la instalación está controlada remotamente por la Fundación EKI desde Bilbao, de tal forma que sus técnicos pueden monitorizar en tiempo real la actividad de la instalación y reportar cualquier incidencia a los técnicos locales que ellos mismos formaron en Burundi. ¡Toda una revolución tecnológica en Ndava!
Además del grandísimo impacto que está teniendo la instalación en Ndava todos los días, una de las lecciones más valiosas que nos ha dejado este proyecto es aprender a valorar todas las cosas que damos por hecho en España pero que a este otro lado del mundo son un privilegio. ¿Te imaginas cómo sería tu vida sin electricidad? ¿Y especialmente en un país como Burundi donde el sol se pone todos los días del año a las 6 de la tarde? Es duro pensar que esa es la realidad a la que se enfrentan el 96.5% de los burundeses de zonas rurales, con las consecuencias que ello supone a nivel económico (se estima que el 25% de la renta anual de los burundeses se destina a queroseno, pilas y velas), académico (abandono escolar al no poder estudiar los niños en su casa), salud (enfermedades respiratorias e incendios derivados del uso del queroseno), medioambiental (tala de árboles para lumbre), seguridad, comunicación, vida social…